Seguidores
domingo, 31 de mayo de 2020
Tras la muerte
Nunca imaginé mi final. Fui feliz hasta qué visite Transilvania. A partir de entonces mi vida cambió. Se volvió sombría. ¿Qué hacía esa gente fúnebre ante mi ataúd, lanzándome un agua que me quemaba y diciendo extrañas palabras? ¿Cuándo se ocultaría el maldito sol?
Cuando nací, me dieron 2 días de vida. Mi madre cabezona me cuidó de tal forma que sobreviví. Me pregunto si desde entonces ya fue marcado mi final. Ahora, con esas caras lúgubres, observando, pienso que sí tenía que morir; porque no, entonces que no me daría cuenta de nada.
En cuanto se oculte el sol, no dejaré ni uno vivo. Llega la hora del apocalipsis, de mi venganza. Alguien lanza un líquido que me abrasa. Era un médico que había inventado una cura contra vampiros. No soy creyente, pero recé a Dios pidiendo el perdón y no me escuchó. Mi alma bajó al infierno, y mi cuerpo se desvaneció como el humo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Porciones del alma
Requisitos 5 líneas PORCIONES DEL ALMA Perdí una porción de mi alma la noche que se fue. Sentí cómo algo en mi pecho se rompía...
Hola, Nuria, un micro de vampiros, dueños de las pesadillas...
ResponderEliminarBuen relato.
Un abrazo. 🤗
Gracias Merche, un abrazo
EliminarHuauuu, que impresionante, Nuria. Solo falta Bela Lugosi. Excelente
ResponderEliminarJajajaja, vaya, entonces salimos todos corriendo Eliom, un abrazo grande
EliminarLos vampiros, cortito pero muy claro, abrazo Themis
ResponderEliminarGracias Themis, un abrazo
EliminarEn este caso el protagonista es el vampiro. Muy bien punto de vista. Un abrazo
ResponderEliminarGracias Federico, besitos
EliminarBreve y contundente relato, Nuria, en el que creas un personaje y un mundo.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo :-)
Gracias Miguelángel, un abrazo
Eliminar