«La reflexión es aquello que abre un camino al pensamiento, el pensamiento es el camino que conduce a la reflexión; aquel camino libre que resplandece entre luces y sombras: la vida». Derechos de autor protegidos por ©Cedro. Sus comentarios serán aceptados tras pasar la supervisión del autor. Gracias. Nuria de Espinosa
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martes, 24 de febrero de 2026
La mirada
sábado, 21 de febrero de 2026
Algo extraordinario
Hay varios días internacionales que me han llamado la atención y que se celebran en febrero. Como era incapaz de decidirme por uno solo, he seleccionado varios. Así que puedes elegir el que más te apetezca para centrar en él tu relato o poema: El día de la marmota; día del Nirvana; día de mandar una carta a un amigo.
Máximo 350 palabras en la categoría de relato.
Máximo 150 palabras en la categoría.
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Cada 20 de febrero, en las calles de mi ciudad, el aire parece distinto. No huele a incienso ni a mar —aunque el mar esté ahí, respirando cerca—, sino a silencio compartido. Lo llaman el Día del Nirvana, pero nadie enciende velas ni recita mantras; basta con cerrar los ojos un instante.
Dicen que el nirvana es extinguir el fuego del deseo, como enseñó Buda Gautama bajo la higuera sagrada en Bodh Gaya. Yo, en cambio, lo encuentro en lo pequeño: en la persiana que sube despacio, en la cafetera que exhala su primer suspiro, en el leve crujido del pan recién hecho.
Ese día decido no perseguir nada. Ni respuestas, ni aplausos, ni recuerdos que arañan. Camino sin auriculares, dejando que los pasos marquen el compás de una música invisible. Una mujer riega sus plantas con la paciencia de quien comprende que todo florece a su tiempo. Un niño suelta una cometa que, por un segundo, parece liberarse también de la gravedad.
Y entonces sucede: nada.
Nada extraordinario. Ninguna luz cegadora. Ninguna revelación.
Solo una calma que se posa en el pecho como un pájaro manso.
Entiendo que el nirvana no es huir del mundo, sino habitarlo sin que nos devore. Es aceptar que el mar seguirá rompiendo, que el reloj avanzará, que el dolor visitará de vez en cuando. Pero también que, entre ola y ola, hay un espacio suspendido donde no falta nada.
Hoy no deseo más que este instante.
Y por primera vez, es suficiente.
El señor de las moscas
Autor William Goldin
Editorial Alianza Editorial
Primera Edición 1954
Idioma Español
Tapa dura
Impresión 288 páginas
Peso del producto 435 gr
Sinopsis
Urdida en torno a la situación límite de una treintena de muchachos en una isla desierta, El Señor de las Moscas es una magnífica novela que admite lecturas diferentes e incluso opuestas.
En efecto, si algunos pueden ver en esta indagación de William Golding en la condición humana la ilustración de que la agresividad criminal se halla entre los instintos básicos del hombre, otros podrán considerarla como una parábola que cuestiona un tipo de educación represiva que no hace sino incubar explosiones de barbarie prestas a estallar en cuanto los controles se relajan.
Opinión
Leer El Señor de las Moscas ha sido como mirar directamente al lado más oscuro de la humanidad. Me sentí atrapada junto a los niños en esa isla, viendo cómo la inocencia se desmoronaba poco a poco y cómo el miedo podía transformar a cualquiera. Lo que más me impresionó fue darme cuenta de que no necesitaban adultos ni monstruos para que el caos surgiera: la violencia y la maldad estaban dentro de ellos, y de alguna manera, también dentro de nosotros. Es un libro que deja un huella inquietante, porque hace que una se pregunte qué pasaría si desaparecieran las reglas que nos contienen.
Dejo este párrafo que en mi opinión destaca la esencia del ser humano:
"Tal vez… tal vez había una bestia… pero no estaba ahí fuera, sino dentro de cada uno de ellos; la isla solo había desenterrado algo que siempre había estado en su interior."
Dicen que esta experiencia del escritor fue el inicio de su novela, El señor de las moscas.👇
"Durante la Segunda Guerra Mundial, William Golding sirvió en la Marina Británica y estuvo presente en combates donde vio la muerte y la violencia de cerca, incluyendo barcos hundiéndose y gente muriendo frente a él. Una de las experiencias que más le marcó fue la sensación de caos absoluto y miedo. Ver que las normas, la razón y la humanidad pueden desaparecer ante la violencia y el instinto más primitivo, actuando de manera cruel o despiadada para sobrevivir".
viernes, 20 de febrero de 2026
Durante la noche
Relatos Conjuntos
miércoles, 18 de febrero de 2026
Una tarde cualquiera
Objetos con memoria
Dicen que los objetos no sienten, pero…
¿Y si alguno recordara lo que ha visto, lo que ha guardado o lo que ha perdido?
Puede ser:
– un objeto cotidiano o extraño,
– antiguo o moderno,
– querido u olvidado,
– que recuerde por nosotros…
El relato puede estar narrado:
– por el objeto, por quien lo encuentra, por alguien que descubre su secreto o por quien tu quieras.
Como siempre, libertad total de tono: poético, reflexivo, tierno, irónico, inquietante o realista mágico.
Normas de Tesalo:
–Se publicarán a partir del Jueves 19 de febrero
– Intentar no pasar de 350 palabras.
Una tarde cualquiera
La caja apareció una tarde cualquiera, en el fondo del armario, como si hubiera aprendido a respirar polvo para no molestar. Allí estaban mis muñecas recortables: sus vestidos con pestañas dobladas, sus zapatos imposibles, sus sonrisas intactas pese al paso de los años.
Las tomé entre los dedos y el tiempo se plegó como una falda de cartulina.
Recuerdo la mesa de la cocina, el hule con flores desvaídas, la luz tibia de la tarde entrando por la ventana. El café y mis hermanas al rededor de la mesa. Recuerdo mis tijeras torpes, cortando con una precisión alterada. Cada vestido era como un acto de amor: el rojo para las fiestas imaginarias, el azul para los paseos por ciudades que aún no conocía, el blanco para bodas que no entendía pero soñaba. En aquel pequeño teatro de papel yo decidía el destino, el clima y hasta la felicidad.
Las muñecas siempre sonrien, incluso cuando las pestañas se rompían y los vestidos ya no encajan bien. Ahora las miro y veo en sus dobleces las grietas de mi propia infancia: la tarde en que dejé de jugar sin darme cuenta, el día en que preferí callar, la primera vez que sentí que el mundo era demasiado grande para mis manos pequeñas.
Hay una de ellas que tiene el cabello amarillo pintado a lápiz, porque quise que se pareciera a una amiga que se mudó sin despedirse. Otra conserva una mancha diminuta de chocolate en el vestido; sé exactamente qué tarde fue, sé que ese día reí tanto que olvidé limpiarla.
Las vuelvo a recortar con la yema de los dedos, como si pudiera desprender el pasado con cuidado y volver a vestirlo. Pero el papel cruje, frágil, y entiendo que la infancia no se pone y se quita como un traje. Solo permanece en estos restos delicados, en estas figuras planas que un día sostuvieron todos mis mundos.
Cierro la caja despacio. No es tristeza lo que siento, sino una especie de ternura, de melancolía herida. Las muñecas recortables ya no necesitan que las vista; ahora son ellas las que me visten a mí con la memoria.
lunes, 16 de febrero de 2026
Tentáculos
El tema de esta semana en Digital Whisper
Pulpo
En las sombras tibias baila el mar profundo,
y se ondula un pensamiento entre latidos que tejen su deriva,
con la tinta azul que le acaricia.
Son tentáculos que abrazan y exploran lo invisible a la deriva;
porque en cada ventosa late un anhelo,
agua, espuma, instinto y bruma.
Y cuando el miedo en agua se consuma,
despliega su silencio más completo;
y un adios flexible en la sombra suma.
Está semana en 👉 Our Midweek Muse
Bajo la noche ardiente de Romeo,
Julieta enciende con su voz
la luna prohibida,
y el amor, más fuerte
que el odio, florece.
sábado, 14 de febrero de 2026
Mujer y ciencia
"Marie Curie, la primer eminencia galardonada con dos premios Nobel por sus trabajos sobre la radiactividad, como tantas otras mujeres enfrentó al machismo y los prejucios de su época"
Mujer y ciencia: cuando la curiosidad se convierte en revolución
Cada 11 de febrero, el mundo celebra el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, proclamado por la Organización de las Naciones Unidas para visibilizar una verdad histórica: las mujeres siempre han estado en la ciencia, aunque no siempre hayan estado en los libros.
Hablar de mujer y ciencia es hablar de talento, pero también de resistencia. Es recordar a Marie Curie, que abrió camino en la física y la química cuando los laboratorios eran territorios vedados. Es reconocer a Rosalind Franklin, cuya imagen del ADN fue clave para comprender la estructura de la vida. Es celebrar a Margarita Salas, que impulsó la biología molecular en España y demostró que investigar también es sembrar futuro.
Pero este día no es solo memoria: es compromiso. Según datos de la UNESCO, las mujeres siguen estando infrarrepresentadas en disciplinas STEM, especialmente en tecnología e ingeniería. La brecha no nace del talento, sino de estereotipos que comienzan en la infancia: juguetes diferenciados, expectativas sutiles, modelos ausentes.
Celebrar esta fecha es preguntarnos qué mensajes reciben nuestras niñas cuando dicen que quieren ser astrónomas, ingenieras o programadoras. Es preguntarnos cuántas vocaciones se pierden por falta de referentes o por miedo a no encajar.
La ciencia necesita diversidad porque la diversidad amplía las preguntas. Cuando más mujeres investigan, más problemas invisibles se vuelven visibles: desde estudios médicos con enfoque de género hasta soluciones tecnológicas pensadas para realidades distintas. La ciencia no es neutra; está atravesada por quien la hace.
Promover la presencia femenina en la investigación no es un gesto simbólico, es una inversión social. Implica políticas educativas inclusivas, mentorías, conciliación real y visibilidad mediática. Implica que los laboratorios, las universidades y las empresas tecnológicas no sean espacios de excepción para ellas, sino espacios naturales.
Rosalind Franklin
El Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia nos recuerda algo esencial: no se trata de que las mujeres “lleguen” a la ciencia. Se trata de que nunca más tengan que pedir permiso para quedarse.
Mujer y ciencia
En el silencio blanco del laboratorio
una niña enciende constelaciones
con la punta de un lápiz.
No sabe aún
que su nombre podría borrarse
en los márgenes de la historia,
pero insiste.
Pregunta.
Desarma el átomo del miedo.
Mide la luz con los ojos abiertos.
Hubo otras antes:
manos que sostuvieron probetas
mientras el mundo dudaba,
mentes que descifraron hélices
cuando nadie quería escucharlas.
La ciencia no tiene género,
pero sí memoria,
y en ella laten voces
que no cabían en bata prestada.
Cada fórmula escrita
es una puerta que se abre.
Cada experimento,
una frontera que cae.
Que ninguna niña vuelva
a pedir permiso para pensar.
Que el universo aprenda
a pronunciar sus nombres
sin susurrarlos.
Porque cuando una mujer descubre,
no solo cambia un dato:
se reordena el horizonte.
Imagen obtenida del artículo de Axomalli Villanueva
Este post participa en la convocatoria de Café Hypatia
#PVmujerciencia26
No salgo de mi asombro
No salgo de mi asombro, en estos días tan difíciles vuelvo a tener una pequeña alegría al descubrir que he sido la ganadora del concurso de microrrelatos "Crónicas vampíricas".
Vuelvo a compartir este regalo de la vida.
"El sufrimiento me teje en filamentos invisibles,
como hilos de arácnida tinta sobre mi carne.
Cada pensamiento es un laberinto de humo,
y aun así, avanzo, como un hilo de luz atrapado entre tinieblas."
viernes, 13 de febrero de 2026
Porciones del alma
martes, 10 de febrero de 2026
El error
¡No! Grité. Estaba segura de haber convertido el cuaderno en un libro etimológico y no en otro ridículo y vulgar papelucho como mi primera tesis.
¿Y ahora qué? Me pregunté. Tan poco atenta he estado que todo mi propósito se ha quebrado en algún punto de las malditas páginas. Releí al azar, buscando la fisura, la palabra traidora que lo había torcido todo.
Allí estaba, inocente y fatal, cambiando el sentido, burlándose de mi rigor. Suspiré. Aún quedaba tiempo de corregir, de arrancar el error de raíz antes de que volviera a delatarme ante el mundo.
lunes, 9 de febrero de 2026
El amor no pide permiso
JUEVEANDO CON EL AMOR
Está semana Tracy anfitriona la convocatoria juevera con un tema muy candente por su cercanía con San Valentín. Comparto la frase que me ha tocado para participar y 👉 AQUÍ más información.
"El amor por no tener geografía, no conoce límites. De (Truman Capote)"
domingo, 8 de febrero de 2026
El cementerio de cristal
Autor Carlos Aurensanz
viernes, 6 de febrero de 2026
La larga espera
Esta semana en Our Midweek Muse el tema es:
La noche se sienta en la cama
con forma de pantalla.
Un cuerpo de sombras dobla las rodillas
y aprende a esperar con los pulgares.
Una anciana mira por la ventana
como quien escucha un teléfono
que ya no suena.
El polvo también recuerda.
El tiempo cuelga, negro, de un cable cortado.
Una niña se retrata a sí misma
como si el mundo cupiera en un gesto
y no doliera todavía.
La luz fría besa los rostros
y no deja calor.
Habla sin voz,
promete compañía y reparte silencio.
Y estamos todos ahí:
la llamada que no llega,
la mano que sostiene un corazón ajeno,
la infancia jugando a ser vista,
la vejez esperando ser oída.
Y en el centro,
esa figura delgada que mira el vacío
como si fuera un mensaje,
como si amar fuera deslizar el dedo
y no encontrar respuesta.
"En cualquier lugar, en cualquier momento, en cualquier lugar, con cualquier persona"
En el Valle de Nuria
jueves, 5 de febrero de 2026
En los umbrales del dolor
Las nubes pasan
"Crees que el sufrimiento hay que afrontarlo; vivirlo y sentirlo; acurrucarte en él para entenderlo y entenderte; escucharlo¿?
¿O crees que hay que obviarlo; negarte a sufrir y obligarte a estar en un estado de positividad constante porque de lo contrario sientes que estás desperdiciando tu vida?
Escribid sobre ello en cualquier formato y sin límite de palabras".
Y para acompañar el texto, si lo deseáis, os comparto unas imágenes de Tea Jagodić, fotógrafa, autorretratista conceptual y diseñadora gráfica, nacida en 1992 en Banja Luka, Bosnia y Herzegovina, de las que podéis escoger la que resuene con vuestro aporte.'
Está la imagen de mi elección.
¿Cómo podía reprimir mi dolor, mi sufrimiento, si sus disparos eran flechas que se incrustaban en mi cuerpo?
El tablero de la vida puso a su reina con su dosis negativa y crítica, y su exceso embestía mis horas de una dolorosa oscuridad.
Tolerar era una cosa; soportar el dolor que me consumía, otra completamente distinta, pues el dolor que me devoraba se hacía insufrible.
Bebí, bebí de las raíces del mal, cuyo líquido quemaba mis entrañas.
Fue costoso de aceptar, sobre todo cuando temes el final y, sin embargo, aguantas porque no te queda otra, aunque crees que no podrás, y piensas que te romperás.
Tras meses durísimos, le hice un guiño a la vida y, aunque he tenido recaídas, afronto cada una de ellas con valentía, porque vivir duele, pero también quema su belleza: solo se vive una vez.
Por eso he llegado a una conclusión que inunda mis noches y días de fortaleza: no debo escuchar el malvado tic‑tac, sino avanzar aunque intente arrastrarme hacia la oscuridad, porque mi lucha y resistencia es como un fuego que se niega a apagarse.
"El dolor se arrastra en somnolencia de alquitrán,
se mece entre mis costillas como un péndulo de bruma.
Mis venas son corrientes de líquido ocre,
y cada suspiro un crujido de espejismos que me devoran.
Bebo de la tintura del desencanto,
cuyo fuego interior me cincela los órganos con la paciencia del artesano.
Los relojes vomitan su música,
y la noche se enrosca en mis párpados como una serpiente de cristal.
Soportar es urdirse a una misma en espiral,
trenzar la agonía en filamentos de coraje invisible.
Cada lágrima es un quásar de desamparo,
cada silencio, un grito que nadie puede oír.
Y aun así, en la grieta de este tormento,
florece un hilo de luz que sabe a metal y resina.
Avanzo, aunque mis pies chapoteen en sombra,
porque incluso la desesperación tiene un sabor que merece ser vivido".
miércoles, 4 de febrero de 2026
Nos gustan los clásicos
Otro año que participo en el reto literario de «Nos gustan los clásicos». Como su nombre indica es un reto que consiste en leer y reseñar novelas clásicas publicadas hasta 1980 con la condición de publicar una entrada como esta para dar publicidad al reto.
La mirada
Convocatoria de los jueves; " Un personaje que no sabe que es especial". Propuesta de la compañera Campirela anfitriona esta seman...




























