Desde el blog el
El tintero de oro la propuesta para el concurso de este mes, es más que interesante:
El jardinero fiel
Bases: Un relato donde un personaje destape la corrupción de un gran estamento. Extensión: Máximo 900 palabras. Plazo: Del 1 al 15 de diciembre de 2024.
**********
Julio Hernández, periodista, ya no dormía bien desde que comenzó a seguir la pista de lo que parecía ser el caso más grande de su carrera. La llamada llegó en plena madrugada. Al otro lado de la línea, una voz nerviosa, pronunció las palabras que esperaba. «Tienes razón, en lo que sospechas...»... «Es peor de lo que imaginas». Y colgó el auricular. Tiempo atrás, la muerte, supuestamente accidental, de un funcionario de obras públicas, despertó su instinto. El funcionario Salvador Ponce, trabajaba en la asignación de contratos millonarios para la construcción de autopistas.
Según el boletín oficial, fue un accidente común, pero él descubrió que Ponce había intentado contactar con medios locales antes de morir. Y ahí se despertó su olfato investigador. Su fuente le confirmó que había pruebas: contratos inflados, desvío de fondos y sobornos en el más alto nivel. Durante meses buscó en documentos, y escarbó en entrevistas. Poco a poco las piezas parecían encajar. Sobornó a un funcionario del ministerio de obras públicas y descubrió una posible red de corrupción que no solo involucraba a empresarios, sino también a jueces, y ministros. Las obras públicas destinadas a mejorar la vida de los ciudadanos en realidad eran una tapadera para ocultar el negocio sucio que enriquecía a unos pocos a costa de la seguridad y recurso de todos. Sin embargo, necesitaba pruebas irrefutables; algo que no pudieran ignorar. Por eso, cuando su teléfono sonó, su corazón se disparó. Fue la confirmación que esperaba, aunque también le avisaba del peligro que corría; pisaba terreno peligroso. Al día siguiente se reunió con el confidente en un parking alejado de la ciudad. El hombre ocultaba los ojos bajo unas gafas oscuras y el rostro debajo de una gorra. Este le entregó un pendrive; «aquí están los correos, transferencias y nombres de todo el entramado». ¡Ojo! «Tenga cuidado». «No les gustará que esto salga a la luz, ni les temblará el pulso si pueden impedirlo». Julio se dirigió sin perder tiempo a su apartamento. Al revisar el pendrive y ver el contenido, comprendió que la corrupción era más compleja de lo que había pensado, llegando incluso a altos cargos del gobierno que estaban involucrados en un engranaje para desviar fondos de las obras públicas a cuentas privadas en paraísos fiscales. Muchos de los contratos se adjudicaron a empresas que no cumplían las normas de seguridad, lo cual explicaba el aumento de muertes laborales y accidentes, tras colapsar varios puentes meses después de su construcción, en los últimos años. Se dijo que no debía perder ni un minuto de tiempo, pues su vida corría peligro. Publicó el artículo esa misma noche. Lo distribuyó en varias plataformas nacionales e internacionales para asegurarse de que no fuera silenciado. La reacción fue inmediata. En pocos minutos el escándalo corrió como la pólvora. Algunos de los involucrados fueron detenidos mientras otros huían del país. La gente indignada salió a la calle en una gran manifestación. Pero tiempo después, fueron puestos en libertad. Sin embargo, todo cambió para Hernández: recluido en la habitación de un motel de carretera con un nombre falso, no pudo volver a su trabajo. La sensación de que alguien le seguía con intenciones no muy agradables le hizo ocultarse como una rata callejera.
Cuantos habrá así y cuantos que no se llegan a publicar... me ha gustado!
ResponderEliminarUn besazo Nuria!
Gracias Morella, un abrazo
EliminarSer tan valiente y honesto para destapar una trama de esas dimensiones tiene un alto precio! Mut bien contado! Un abrazote y mucha suerte en el concurso!
ResponderEliminarGracias Marifelita, un abrazo grande
EliminarExcelente relato. Qué buena tensión y ritmo. Un aplauso y un abrazo
ResponderEliminarGracias Juana, un abrazo grande
EliminarSiempre ganan y pierden los mismos. Y por supuesto , los ganadores no devuelven el di ero. Todo se reduce a por cuanto di ero te sale el año de cárcel ( si llega al año). Seguro que mucho más que trabajando
ResponderEliminarAbrazo y suerte en el concurso
Desgraciadamente así es Gabilante, un abrazo
EliminarComo dice el dicho, ponerse con Sansón a las patadas, como que no es muy buena decisión. Muy buen planteo de algo cotidiano en todas partes y lo más probable que viene desde que el mundo está habitado por los humanos. Abrazo grande Themis
ResponderEliminarTotalmente de acuerdo Themis, y desgraciadamente seguirá pasando. Un abrazo
EliminarCorrupción al más alto nivel, esos que caen presos y al poco tiempo salen en libertad, pues el poder, el dinero todo lo pueden.
ResponderEliminarExcelente historia, que sin dudas refleja muchos casos en el mundo, me gusto mucho, un abrazo Nuria.
PATRICIA F.
Gracias Patricia, como bien dices una dolorosa realidad, el poderío siempre quiere más. Un abrazo
EliminarAyayayayayay los chanchullos. Cuanto más tienen, más quieren, y a costa de quien sea. Que siempre pagamos el pato los mismos.
ResponderEliminarPor desgracia así suele ser Noelia, un abrazo
EliminarHola, Nuria. Una historia probablemente más real de lo que pudiera parecer. Me ha gustado que la centraras en una investigación periodística y también el final: amargo y desencantado pero realista, la verdad. Muy buen relato. Mucha suerte.
ResponderEliminarGracias Marta, si que en la vida real pasa más de lo que nos gustaría, incluso con peores finales, el poderoso siempre será poderoso. Me alegra que te haya gustado. Un abrazo
Eliminar¡Hola Nuria! Parece que tu personaje ha destapado una gran trama de corrupción.
ResponderEliminarMuy bien mantenida durante el relato la intriga. Los acontecimientos se van desvelando poco a poco, haciéndonos participes de los descubrimientos del personaje.
Un saludo y suerte.
Gracias Rocío, me alegra que te haya gustado. Un abrazo
EliminarNuria! Muchas gracias por participar en la edición de EL Jardinero fiel de John Le Carré.
ResponderEliminarMucha suerte y un abrazo
Gracias Pepe, un placer. Besitos
EliminarHola, Nuria. Y ese parece ser, desgraciadamente, el premio para el que hace las cosas de forma honesta. No son pocos los que por hacer las cosas bien terminan ocultos como ratas mientras los delincuentes viven a cuerpo de rey.
ResponderEliminarTe deseo lo mejor en el concurso. Un abrazo.
Tienes razón Bruno, gracias. Un abrazo y feliz navidad
EliminarMuy buen relato, Núria.
ResponderEliminarMe ha gustado mucho cómo lo has narrado. El desenlace me ha hecho pensar en las víctimas de violencia de género. Que tengan que ser ellas las que se escondan para lograr sobrevivir mientras sus agresores entran por una puerta de la cárcel y salen por la otra, es una realidad de lo más injusta. Parece que el sistema del que todos formamos parte está pensado para premiar a los bandidos y castigar a los inocentes.
Un fuerte abrazo y mucha suerte en el concurso.
Hola Estrella, lamentablemente estoy de acuerdo con lo que dices, el sistema falla. Un abrazo grande
EliminarSu triunfo fue efímero, los culpables fueron liberados y Julio es quien ha tenido que convertirse en fugitivo.
ResponderEliminarUn abrazo.
Desgraciadamente Demiurgo, suele ser más habitual de lo que pensamos. Un abrazo
EliminarSer valiente como lo fue tu protagonista puede acarrear problemas y para ejemplo ese final tan triste.
ResponderEliminarUn abrazo Nuria
Puri
Gracias Puri, un abrazo y feliz Navidad
EliminarMuy buen relato, Nuria. Totalmente creíble, además. Esos entramados existen, algunas veces se detecta la punta del ovillo, pero como dices, están vinculados a tan altas esferas que resulta casi imposible condenar a todos.
ResponderEliminarUn abrazo
Gracias Mirna, me alegra haber acertado. Un abrazo fuerte
EliminarComo la vida misma. Un abrazo y felices fiestas.
ResponderEliminarGracias Federico, un abrazo y feliz Navidad
EliminarHola, Nuria. Echando mano de la hemeroteca, cambiando los nombres y las ciudades (como en las películas) tendríamos varias historias del mismo tipo que la tuya. En una sociedad donde algunos se creen pastores y todos los demás su ganado, estas tropelías están a la orden del día. Y luego si llegan a ser pillados hay algún matiz legal que los dejas irse o casi de rositas. Mira, ahí si que haría falta una IA de juez para que todos los reos fueran tratados por igual y no por su solvencia (generalmente adquirida como nos has narrado).
ResponderEliminarSaludos y suerte 🎄🖐️
Hola JM, totalmente de acuerdo contigo. Un abrazo . Felices fiestas
EliminarHola Nuria que real suena. Bien escrito. Un abrazo y feliz año nuevo.
ResponderEliminarGracias Ainhoa, feliz año. Un abrazo
Eliminar