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domingo, 18 de octubre de 2026

Se despereza el amor

 

«Lluïsa Vidal - Saliendo de misa 1909-1918»

                  RELATOS CONJUNTOS

Repican las campanas, despierta la ciudad, las damas van despacio bajo la claridad.

Mantillas y susurros, encajes al andar, un ramo de azucenas, mil sueños por contar.

La luz besa los rostros, el sol borda el adoquín, y un niño ríe y corre tras una flor de jazmín.

Se alejan los rezos, se despereza el amor, la vida abre sus puertas con pétalos de sol.

Y entre pasos y saludos, bajo el cielo primaveral, cada alma lleva un sueño que no se atreve a confesar.

¡Qué hermosa es la mañana, qué dulce su resplandor! Saliendo todos de misa, Dios se queda en cada corazón.

miércoles, 30 de septiembre de 2026

La triste despedida


                  RELATOS CONJUNTOS 
 «Día de verano», de Berthe Morisot (1879)

Más información Aquí

El lago parece haber olvidado que existe el viento.
Apenas unas ondas tiemblan sobre el agua, como si alguien, desde el fondo, respirara despacio para no despertar la tarde.
Dos mujeres avanzan en una pequeña barca. No hablaban. Tampoco parece necesario.
A su alrededor, las ramas de los árboles se inclinaban sobre el agua, proyectando sombras que se mueven con lentitud.

—Qué día tan hermoso, —menciona la de cara de tristeza.

—Sí. Demasiado hermoso, —responde con extrañeza.

—¿Puede un día ser demasiado hermoso?

Ella bajó los ojos.

—Cuando sabes que no volverá.

La barca siguió avanzando.


—Siempre fuiste muy misteriosa.

—No. Solo aprendí tarde que algunas cosas se dicen mejor cuando ya no pueden contestarte.

El sol comenzó a descender, y durante unos minutos ninguna habla. Permanecen, flotando sobre el lago, mientras la tarde enciende de oro los árboles, y el agua.
Desde lejos, cualquiera habría pensado que eran dos mujeres disfrutando de un hermoso día de verano. Y quizá lo eran.
Porque hay despedidas que no necesitan lágrimas. A veces basta con una barca, y un último día hermoso para decirle adiós a toda una vida.




               Miércoles sin palabras y Palabras para el miércoles

Más información en 👉 Messy Mimi


 
Las palabras/consignas de esta semana son:

1.paseo  
2\. arenas movedizas  
3.cenizas  
4.cable  
5.salvaje  
6\. retorcido


"Manual para perderse con dignidad"

Salí de paseo,
con zapatos cómodos
y la absurda esperanza
de regresar siendo mejor persona.
A los diez minutos
pisé arenas movedizas.
Muy educativo,
aunque el folleto municipal
no advertía semejante detalle.
Intenté agarrarme a un cable,
pero estaba retorcido,
como mis planes de futuro
y la sonrisa de mi dentista.
El bosque, salvaje,
me recibió con entusiasmo:
dos mosquitos, tres arañas
y un cuervo con aspecto de funcionario.
Al fondo encontré mis sueños
convertidos en cenizas.
Los miré con cierta nostalgia.
Después suspiré.
—Bueno —dije—,
al menos ahora pesan menos.
Seguí caminando.
Volví a hundirme.
Las arenas me llegaban a la cintura.
Entonces comprendí
la gran enseñanza de la vida:
si vas a dar un paseo,
lleva siempre agua,
calzado adecuado
y un abogado.
Porque perderse es sencillo.
Lo verdaderamente difícil
es conseguir que alguien
te devuelva la fianza.






viernes, 28 de agosto de 2026

Llegáis tarde y yo...

Post participante en varios retos 


"Relatos de verano de Carme: mes de agosto. El banco mágico. Mural en Penelles - una fotografía de Fra Miquel."




Aquí más información 👉 Relatos Conjuntos de Carmen








Palabras de Agosto:



Llegamos, reconocer y gustaría.

Llegamos al pueblo justo cuando el reloj de la plaza marcaba las doce. Éramos tres amigos, una furgoneta que hacía más ruido que un tractor y una dirección anotada en una servilleta.

—¿Seguro que es aquí? —preguntó Mateo.

—Segurísimo —respondí, aunque la verdad es que no reconocía ni la plaza ni el pueblo.

Entramos en el único bar abierto. Un anciano nos observó desde la barra con una sonrisa sospechosa.

—Buscamos la casa de don Anselmo —dije.

El hombre dejó lentamente el vaso.

—¿Para qué?

—Nos gustaría hablar con él sobre una herencia.

El anciano palideció.

—Entonces sois vosotros…

Nos miramos.

—¿Nos conoce?

—Claro que sí. Os estaba esperando.

Silencio.

Mateo tragó saliva.

—¿Desde cuándo?

—Desde hace treinta años.

Aquello no tenía ningún sentido. Don Anselmo había muerto hacía una semana.

El anciano señaló la puerta.

—La casa está al final de la calle. Pero os advierto una cosa: nadie que ha entrado allí ha vuelto a salir.

Mateo se levantó inmediatamente.

—Perfecto. Pues yo ya he visto bastante patrimonio.

Salimos corriendo.

Al llegar a la furgoneta, encontramos un sobre en el parabrisas.

Dentro solo había una frase:

«Llegáis tarde. Y yo… ya os puedo reconocer».

Al otro lado de la calle un banco vacío parecía sonreír.



Gris primero me mira como si quisiera decirme algo. Pero poco después su mirada es de aviso: "no me apetece jugar"



Viernes felino de rellenos amistosos, viernes de naturaleza y fotos de mascotas fallidas


Alfonso es un cielo de niño y Danna un encanto. Día de disfrutar con los patos silvestres y después con una suculenta paella.





viernes, 19 de septiembre de 2025

Entre bambalinas

 


«Bailarina con ramo de flores» (Edgar Degas – 1878) en Relatos conjuntos

Para continuar, Traición, la historia de Paula, que Sean continúa y ahora yo...


Helena la sostiene apenas un instante, lo suficiente para que el cuerpo no caiga de golpe, y luego la deja resbalar suavemente al suelo. El murmullo lejano del público aún aplaudiendo llena el vacío tras la cortina.

Helena se agacha, recoge el ramo y lo coloca con cuidado sobre el pecho inerte de Núria. Con la misma calma con que cambia de máscara antes de salir al escenario, revisa su propio maquillaje en un pequeño espejo de bolsillo. Ni una mancha, ni un temblor.

Desde el pasillo llega la voz de un técnico:

—¡Helena! ¡Sube, que os reclaman a las dos!

Ella sonríe para sí, la sonrisa del triunfo largamente esperado. Se inclina sobre el cuerpo de su colega y susurra:

—Ya no serás tú el centro de todas las ovaciones.

Después se incorpora, alisa su vestido con un gesto elegante, y avanza hacia la luz de los focos como si nada hubiese sucedido.

La ovación que la reclama suena lejana, casi irreal. Helena da unos pasos, pero sus piernas tiemblan como si no fueran suyas. Se detiene. El aire pesa. Mira atrás: el cuerpo de Núria permanece tendido, inmóvil, con esa expresión sorprendida que nunca olvidará.

De pronto, una punzada le atraviesa el estómago. El triunfo se siente hueco, vacío. Era eso lo que había soñado tantas noches: ver a Núria eclipsada, borrada de los escenarios, dejar de ser "la eterna segunda". Y ahora que lo ha conseguido, un vértigo extraño la empuja hacia el abismo.

—No... no era así... —murmura, llevándose una mano a la frente.

Se obliga a respirar. ¿Qué otra cosa esperaba? La perfección exige sacrificios, siempre lo supo. El mundo aplaude a las diosas, no a las sombras. Y ella, Helena, nunca más será sombra.

Aun así, al mirarse de nuevo en el espejo de bolsillo, un estremecimiento la sacude: sus propios ojos le devuelven una mirada distinta, desconocida, como si no le perteneciera. Una sonrisa tirita en sus labios, pero la borra de inmediato. El aplauso arrecia, casi atronador, y de pronto Helena no sabe si la llaman a ella… o si el sonido invisible de la sala aplaude el último acto de Núria.




Desde el abismo

  CONVOCATORIA JUEVERA PARA ESTA SEMANA: 2 de 3, BORGES Esta semana nuestra compañera y amiga MÓNICA  nos propone elegir dos de los párrafos...