Seguidores

lunes, 4 de septiembre de 2023

¿Dónde fue mi inspiración?





Este mes se unen el VadeReto En Acervo de Letras y el Tintero de Oro para hacer la siguiente propuesta:

Escribe un micro de hasta 250 palabras. El reto consistirá en escribir un microrrelato protagonizado por un escritor/a desesperado/a por su falta de inspiración que se encuentra un Tintero De Oro con un mensaje grabado: «pídeme un deseo y lo verás por escrito», aunque este contrato tiene una letra pequeña: «pero todo tiene un precio», por lo que quien pida el deseo deberá atenerse a las consecuencias…




Aquí mi participación 👇👇👇


Llevaba varias noches sin dormir completamente en blanco, sentado ante la máquina de escribir. El tiempo apremiaba. En poco más de un mes debía entregar el boceto de mi nueva novela y mi inspiración parecía estar de viaje. Desesperado golpeé la taza derramando el café. Harto de no encontrar mi musa, cogí la mochila y salí a caminar por el bosque. Mi mente era un caos. Vi un cervatillo y lo seguí con la mirada. Lo perdí a los pies de la montaña, donde pude ver la entrada de una cueva. No sabría decir que fue lo qué me impulsó a aventurarme en su interior, pero allí estaba. El olor a tierra enmohecida y humedad se paseaba por mis fosas nasales. Caminé despacio. La linterna no alumbraba más allá de mis pasos. Creí ver algo que brillaba. Con cautela me acerqué. Estaba medio enterrado: ¡era un tintero de oro! Con una inscripción que decía:

«Pídeme un deseo y lo verás por escrito». 

Sin dudarlo corrí a casa, limpié el polvo del objeto y pedí mi deseo porque no tenía nada que perder: 


"Por favor, tintero de oro, si eres mágico, concédeme el don para que mi inspiración nunca se termine". 


Un haz de luz azul iluminó el tintero, las letras fluían solas en mi mente. Estaba alucinando, pletórico de alegría, empecé a escribir y escribir sin parar. Sin embargo, no había leído la letra pequeña: 

«Pero todo tiene un precio». 


Y la muerte fue mi salvación. 


249 palabras 



93 comentarios:

  1. Hola, Nuria.
    Como dijo alguien: «Ten cuidado con los deseos, que se pueden cumplir».
    ¡Qué peshá de escribí se pegó tu protagonista!
    Eso sí, peor lo pasaron los lectores betas. 😅😂
    Original y buena advertencia para escritores ansiosos.
    Muchas gracias, Abrazo sin letra pequeña.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias José Antonio, me alegro que te guste porque en verdad que voy a tope este mes, para colmo se acaban las vacaciones en familia y de golpe se me presentan unos familiares de Galicia que no esperaba 🤦‍♀️🤦‍♀️no he tenido tiempo no de disfrutar del silencio 🥴🥴🥴 un abrazo

      Eliminar
    2. Uff, mucho ánimo.
      Enciérrate de vez en cuando, aunque sea en el cuarto de baño. 😅😂
      Que te sea leve y recuperes la tranquilidad prontito. 🤗😊👍🏻

      Eliminar
    3. Gracias José Antonio, como ves otra vez escribiendo cuando todos duermen, el problema es que hoy la luna está demasiado silenciosa. 😜 Un abrazo 🤣

      Eliminar
  2. Ánxela Sanmartín Eirín4 de septiembre de 2023, 4:00

    Está muy bien tu relato.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Ánxela, me alegro que te guste, siempre es grato leerlo y anima mucho. Un abrazo

      Eliminar
  3. Hola Nuria, muy buen relato, te iba a decir lo que ya te ha dicho José Antonio, que este relato hacer honor a esa frase: ten cuidado con lo que deseas que se puede cumplir. Pues eso le pasó a este escritor...
    Un abrazo. :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Merche, la verdad es que si, hay que tener cuidado con lo que deseamos. Gracias por tu visita. Un abrazo

      Eliminar

  4. Hola, Nuria. Se lo comentaba al compañero Arturo. ¡Sois la lexe de rápidos! Caro tributo ha pagado el escritor. Al parecer, escribir, escribir bien, tiene un precio.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Tara, sinceramente fui rápido porque tengo un lío en casa del carajo. Gracias por tu visita. Un abrazo

      Eliminar
  5. Desde luego, se puede extraer toda una moraleja de este buen micro. Sobre todo para las personas que se automedican sin leerse nunca el prospecto.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cierto Cabronidas. Gracias por tu visita y comentario. Abrazos

      Eliminar
  6. Hola Nuria.
    Creo que somos varios los que coincidimos con el famoso dicho que ya te ha comentado José Antonio, y al que este relato hace honor: "Ten cuidado con lo que deseas, que se puede cumplir." Y después pasa lo que pasa, claro. ¡Buen relato!
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Marlem, así es, ojito con lo que se desea, me alegro que te guste. Un abrazo

      Eliminar
  7. Claro, puede uno morir de agotamiento detras de un teclado, como un midas de las letras.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajaja, vaya que si José, solo de pensarlo asusta. Gracias por tu visita. Abrazos

      Eliminar
  8. Magnifico micro, Núria.
    Lo que pueden llegar a dar de si unas pocas palabras cuando se enredan con la inspiración. Aunque, en este caso, la letra ñequeña se traduzca en una trampa mortal para el escritor.
    Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Estrella, me alegro que te guste. Siempre hay que leer la letra pequeña. Un abrazo

      Eliminar
  9. Muy buena, pidió escribir hasta la extenuación.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Se excedió en su deseo Arturo. Gracias por tu visita y comentario, me alegro que te guste. Un abrazo

      Eliminar
  10. Hola Nuria, sin dudas hay que tener cuidado con los deseos y ciertas ambiciones que nos pueden llevar a un no buen puerto, muy buena historia, saludos.
    PATRICIA F.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Patricia, ciertamente hay que tener mucho cuidado con lo que deseamos, me alegro que te guste. Un abrazo

      Eliminar
  11. En otro relato, comenté que a cuanto podía llegar un escritor en busca de inspiración.
    En este relato, a una muerte (había escrito mujer en lugar de muerte) no deseada. Recibió inspiración para escribir algo, Pero será una obra póstuma.
    Bien contado. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Habrá que esperar para saberlo, quién sabe. Gracias Demiurgo por tu visita y comentario. Un abrazo

      Eliminar
  12. ¡Hola, Nuria! Qué curioso mensaje tiene el relato. Esa frase final "Y la muerte fue mi salvación" es impactante, porque que un escritor o artista desee salvarse de una inspiración infinita, que al fin y al cabo sería como un sueño hecho realidad, parece increíble. Sin embargo, cuando las cosas se salen de su justa medida ya traen consecuencias inesperadas. ¡Muy buen relato!
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro que te guste Marta, la verdad es que tienes razón nadie quisiera dejar de tener la inspiración continua. Gracias por tu visita y comentario. Un abrazo

      Eliminar
  13. ¡Oh! ¡Menudo final! Muy buen micro, Nuria, impactante y perturbador.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tu visita Marta, me alegro que te guste. Un abrazo

      Eliminar
  14. Hola Nuria, muy buen micro, si algo nos enseña este reto en particular es que lo fácil no siempre es bueno, en este caso llevas a tu protagonista hasta el extremo de la muerte. Ese tintero hizo de las suyas. Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Ana, así es, al final como bien dice todos los extremos son malos. Me alegro que te guste. Un abrazo

      Eliminar
  15. Fantástico relato, Nuria. Entre que no leemos la letra pequeña y no pensamos las consecuencias de nuestros deseos...Escribir hasta desfallecer, pero seguro que sus herederos cobrarán las regalías de tanta obra escrita. Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Je, que bueno Mayte, pues no había pensado en ello. Gracias por tu visita y comentario. Me alegro que te guste. Un abrazo

      Eliminar
  16. Jolín, Nuria, vaya precio el que tuvo que pagar por la puñetera novela, jejej, pero la escritura es así, exigente, y los atajos no existen, jejej.
    Un fuerte abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cierto Pepe, los atajos no existen y es peligroso tomarlo como en este caso. Gracias por tu visita y comentario. Un abrazo

      Eliminar
  17. Hola Nuria, muy buen micro con un impactante cierre. Saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Lulita, me alegro que te guste. Gracias por tu visita y comentario. Un abrazo

      Eliminar
  18. Muy bueno, Nuria. Me ha encantado.
    Un abrazo!

    ResponderEliminar
  19. Muy bueno,casi que sentía el caminar por el bosque 👏🙏👏👏👏

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Vaya por dios, Nuria. Murió el pobre que no sentiría la mano de tanto escribir. Da para mucho más ¿eh? Porque si nonouede parar de escribir, cuando se le terminara el papel, rayaría en la mesa o en las paredes...

      Eliminar
    2. Gracias Mis letras, me alegro que te guste. Un abrazo

      Eliminar
    3. Jajajaja, así es DelaFlor, acaba pintada hasta el techo. Gracias y un abrazo

      Eliminar
  20. Madre mía, para que le salvara la muerte tuvo que ser terrible el precio a pagar por la inspiración.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así es Rosa, a veces se paga un precio demasiado caro. Gracias y un abrazo

      Eliminar
  21. ¡Vaya un relato! Sí que me impactaste, no me esperé ese final. Y yo que ya quería irme a dar un paseo para encontrarme un tintero igualito y pedirle deseos, creo que lo dejo para otra ocasión.
    Un abrazo grande Nuria!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajaja, mejor no tentar la suerte Maty. Gracias y un abrazo

      Eliminar
  22. Empieza casi como La Lámpara de Aladino y termina como un relato de Edgar Alain Poe. Me gusta ese final. Muy buen relato que cumple con un reto doble, Nuria. Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Myriam, me alegro que te guste y de haber cumplido las expectativas del reto. Un abrazo

      Eliminar
  23. ¡Hola Nuria! Un precio demasiado grande el que ha tenido que pagar tu protagonista. La muerte a cambio de una inspiración que no cesa y, entiendo, que acaba por hacerla colapsar.
    Una muy buena idea para este fantástico reto.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así es Rocío, morir estenuado de tanta inspiración. Gracias y un abrazo

      Eliminar
  24. El ansia por escribir se convirtio en peligro mortal! Je je! Un abrazo Nuria!

    ResponderEliminar
  25. Hola, Nuria. La desesperación nos hace imprudentes y no valoramos las posibles consecuencia de nuestras decisiones.
    Me ha gustado la forma de narrar este micro. El principio un toque de cuento de hadas, je, je.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Josep, te confieso que me encantan las historias de hadas. Me alegro que te guste. Gracias y un abrazo

      Eliminar
  26. ¡Hola, Nuria! Todo debe tomarse con mesura, incluso lo que más deseamos. El prota de tu estupendo micro pecó del entusiasmo fruto de la desesperación y no precisó su deseo, quedando esclavizado a esa maquina de escribir perpetua. Un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias David por tus palabras, me alegro que te guste. Si, mi protagonista quedó exclavizado hasta la muerte, a veces la inspiración puede llegar a ser mortífera. Un abrazo

      Eliminar
  27. El precio por la magia, que no la venden en los centros comerciales, suele ser alto. Esto es lo que pasa cuando empiezas una obra sin pedir presupuesto previo. Aunque seguro que le saco partido hasta el extremo de que se cansó tanto de escribir, que la muerte lo salvó
    abrZooo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajaja, así puede ser Gabiliante, gracias por tu visita. Saludos

      Eliminar
  28. Hola Nuria, muy bien escrito y sin duda las dos frases finales son lapidarias. Un precio muy alto y una salvación muy extrema. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  29. Ay, la maldita letra pequeña que no se suele leer...muy bueno.

    ResponderEliminar
  30. Speedy Espinosa no ha tenido que recurrir a tinteros, porque la inspiración le ha venido pronta y atinada. Felicidades.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  31. Hola Nuria. Por mucho que algo nos guste, la condena de repetirlo una y otra vez sin parar es demasiado para cualquier ser humano. En ocasiones, la muerte puede ser la tabla de salvación. El malvado Tintero lo condenó a escribir sin parar y en ello tuvo su castigo. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  32. Muy buen relato Nuria, la desesperación del escritor unida a la posterior ilusión de haber encontrado un remedio a su bloqueo, no le permitió detenerse un instante a sopesar la situación. Excelente aporte.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  33. ¡Hola, Nuria! Lo de escribir sin parar yo conozco a un vieja nariguda que le vino a pasar algo parecido. Abrazote

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajaja, pobrecita Emerencia. Gracias por tu visita y comentario. Un abrazo

      Eliminar
  34. Se va leyendo muy bien... pero al final una se queda estupefacta; porque la muerte como salvación significa una gran tortura. Y ese encontrárselo en una cueva me ha encantado; es lo último que se encontraría ahí. Totalmente original.
    Buen trabajo!
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  35. Y la inspiración regresó y no la abandonó hasta la muerte. Muy bueno.

    ResponderEliminar
  36. Aquello que tanto deseaba lo llevo al agotamiento extremo. Un gran microrrelato. Un saludo.

    ResponderEliminar
  37. Un final que no deja indiferente...Buen micro! Saludos!

    ResponderEliminar
  38. Hola, Nuria. Un micro bien resuelto. No siempre lo que se desea es lo que más conviene.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  39. Saludos Nuria.
    Pobre, de no poder escribir a no poder parar...
    A veces somos así, todo o nada.
    Me ha encantado. Abrazo.

    ResponderEliminar
  40. Hola, Nuria! La inspiración hizo presa de este escritor. Muy buena historia!

    ResponderEliminar
  41. Hola, Nuria. De lo malo, malo, se fue al otro barrio relajado y no con esa inquietud que le tanto le atormentaba. Seguro que, a título póstumo, el libro sería un éxito y su autor por los siglos recordado.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Seguramente, aunque supongo que con callos en los dedos. Gracias por tu visita y comentario. Un abrazo

      Eliminar
  42. Estupendo relato, Nuria, me veía paseando por el bosque y entrando en la cueva....pero era demasiado bonito para que acabara bien. Un abrazo!

    ResponderEliminar
  43. Ya me temía yo algo así, cuando ha pedido el deseo. Hay que poner fin en algún momento, algunos "nuncas" pueden ser demasiado largos. ¡Buen reto!
    Saludos

    ResponderEliminar
  44. Hola Nuria
    No se puede decir que la inscripción no era verídica.
    Ahora, las consecuencias...
    Bueno, Nuria, te he buscado y et voila te encontré, ya me comentó Jose que no podías comentar en mi blog. A veces se pone rebelde. Yo también he estado casi por dejarlo, pero me da pena todo lo que tengo en él. Ya tuve problemas en una ocasión y me ayudaron desde el equipo para restablecerlo pero todos los premios, medallas y demás no pude recuperarlos. Ahora en algunas entradas han desaparecido las fotos. ¿?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué lástima porque el blog está muy bien. Gracias por tu visita y comentario, volveré a intentarlo. Un abrazo

      Eliminar
  45. Hola Nuria
    No se puede decir que la inscripción no era veraz.
    Ahora las consecuencias...
    Nuria te he buscado porque me dice Jose que no puedes comentar en mi blog. A veces se pone pesadito. Ya tuve problemas con él y desde el equipo técnico me ayudaron, pero perdí todas las medallas, premios y demás que tenía en el blog.
    Ahora me están desapareciendo las fotos de algunas entradas y no es que sean fotos de google, son mías. ¿?

    ResponderEliminar

Si el oráculo habla todo es posible

Adaptación mínima de mi participación en el reto Varietés. José Antonio Sánchez desde su blog  Acervo de letras  nos propone este mes escrib...