RELATOS CONJUNTOS dirigido por Carmen
El viento llegó antes que la mañana.
No traía polvo ni hojas, sino una extraña costumbre: detenerse siempre frente a la última casa del camino. Allí, las ventanas permanecían cerradas desde hacía años, aunque cada amanecer aparecía una silla ligeramente desplazada.
Nadie quiso averiguar quién la movía.
Una mujer comenzó a dejar una taza vacía sobre el alféizar. Al día siguiente, la encontraba tibia. Nunca había huellas, ni olor a café, ni señales de visita. Solo el viento cruzando el jardín con la delicadeza de quien conoce un nombre que los demás han olvidado.
Pasaron las estaciones. La casa terminó por desaparecer entre la hiedra, pero la silla siguió cambiando de lugar.
Hay quien asegura que fue el abandono.
Otros, que fue el viento.
Y existe una tercera posibilidad que nadie se atreve a pronunciar cuando el aire empieza a llamar, muy despacio, a una puerta que ya no existe.
"Hay vientos que no anuncian tormentas; solo despiertan aquello que creíamos inmóvil."

Nubia bom dia, um texto envolvente e cheio de sensibilidade, a forma como o vento é usado como metáfora desperta a imaginação. Passando pra você uma ótima quinta-feira bjs.
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