Aquella casa amarilla surgía en mi sueño como un faro inclinado sobre un campo de estrellas líquidas donde el tiempo goteaba lentamente por las paredes, como pintura recién nacida bajo la mirada de Vincent van Gogh, que aún pintaba sin manos visibles, solo con pulsos de luz enferma; el viento olía a girasoles dormidos y a cartas nunca enviadas: yo caminaba por sus habitaciones torcidas donde las sillas respiraban recuerdos y los espejos devolvían cielos partidos en dos. Cada puerta era una pregunta abierta sin respuesta y la cocina hervía colores imposibles sobre el techo que latía como un corazón de óleo en ese lugar; el amarillo no era un color, sino memoria encendida que me llamaba desde la distancia del despertar, donde todo parecía inclinarse hacia un mismo instante y vivir era aún posible incluso dentro del sueño; ahí la casa respiraba despacio, como si supiera que alguien la recordaría al abrir los ojos.
«La reflexión es aquello que abre un camino al pensamiento, el pensamiento es el camino que conduce a la reflexión; aquel camino libre que resplandece entre luces y sombras: la vida». Derechos de autor protegidos por ©Cedro. Sus comentarios serán aceptados tras pasar la supervisión del autor. Gracias. Nuria de Espinosa
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Donde termina el mar
En la playa de la Almadraba con mis primos, primas y hermanas año 1972. Homenaje a la tierra que vio nacer a mis padres, hermanas y donde...

Inspiração maravilhosa e gostei de ver a movimentação que deste ao amarelo... Ficou lindo! beijos, chica
ResponderEliminarQualsevol la recordaría amb aquest color, sobretot pel contrasta amb aquest cel.
ResponderEliminarM'agrada com has jugat amb el color i el pintor.
Aferradetes, nina.
PS: Com pots veure m'arriben els relats de tres en tres a la meva llista de lectura i els meus no surten. 😤
Bon relat. Aconsegueixes que el groc de Van Gogh no sigui només un color, sinó una emoció que ens atrapa. Molt ben trobat!
ResponderEliminarAbraçades
Me gusta el arte de Van Gogh y hoy tu relato crea toda una atmósfera onírica en torno a su pintura.
ResponderEliminarUn beso dulce y dulce fin de semana.
Inolvidable prosa vangoghiana que me emocionó...
ResponderEliminarAbrazo hasta vos.
Amiga, es un punto estupendo explorar la memoria como si fuera materia viva. Me encantó ese toque onírico donde tiempo y arte se disuelven.
ResponderEliminarSoy de los que sienten que el recuerdo es una manera de resistencia contra el olvido.
Excelente relato.
Un abrazo.
Qué linda descripción nos haces de esa casa; es cierto que un cuadro te puede inspirar tantas cosas que te imaginas toda una vida y las personas que la ocuparon. Las puertas siempre nos dicen y nos hablan. Un besote grande.
ResponderEliminarNuria cuantas imágenes transmite tus palabras, exquisitas metáforas que pintan en la imaginación del lector un cuadro onírico. La historia me hizo acordar a la película sobre Van Gogh, a las puertas de la eternidad con Willem Dafoe.
ResponderEliminarQue tengas un buen fin de semana
Abrazo
Aqueles que sonham um sonho coletivo unem as pessoas; aqueles que sonham sozinhos, reúnem presságios.
ResponderEliminarVenha comemorar meu aniversário comigo!
Nova Tirinha Publicada. 😼
Abraços 🐾 Garfield Tirinhas Oficial.
Te quedo genial. Te mando un beso.
ResponderEliminarUna prosa poética sublime. Consigues que la casa respire y que el lector sienta el goteo del tiempo y el olor a girasoles dormidos en cada línea.
ResponderEliminarUn abrazo,
Una historia que és pura poesia i pura emoció, amb un barreja exquisida de les dues coses.
ResponderEliminarM'ha agradat molt.
Una abraçada, Núria.
Me ha encantado como le has dado vida a esa casa, esperando que alguien la viva.
ResponderEliminarUn besazo!