En el campo de maíz Relatos Conjuntos
«Entre o milharal» ( Manuel Henrique Pinto – 1907)
Entre espigas doradas camina la tarde,
con los pies descalzos y el alma en silencio.
El viento peina los destellos del campo.
Se inclinan los tallos casi murmurando relatos que nadie escribió;
cuentos de soles cansados, de lluvias lejanas,
de manos que siembran lo que el tiempo guardó.
Entre el maizal se pierde la mirada,
en los horizontes que parecen huir;
porque a veces la vida también es camino,
que aprender a sentir.
Y entre luz y calma, hay algo sencillo, algo esencial:
que los paisajes no solo se contemplan,
sino que florecen dentro del alma
y fuertes sensaciones nacen en el corazón.

Parabéns pelo belo texto poético. Um abraço e desejo de bom fim de semana!
ResponderEliminarParabéns pelo belo texto poético. Um abraço e desejo de bom fim de semana!
ResponderEliminar...porque a veces la vida también es camino,
ResponderEliminarque aprender a sentir...
Te destaco eso versos, pero la verdad es que el poema entero me encanta. Un abrazo desde mi blog
Qué bellos versos ha inspirado ese campo de maíz.
ResponderEliminarEfectivamente, los paisajes florecen dentro del alma.
Besos, Nuria.
Un bonic poema per aquestes sensacions tan belles que sorgeixen d'aquests camps de blat de moro.
ResponderEliminarAferradetes.
Me encanta la imagen entre los trigales como espigadoras, pero tus letras son aún más bellas. Un besote, Nuria , precioso.
ResponderEliminarLindo demais! E, na jornada da vida, tanto acontece entre olhares, ações até num simples milharal! ADOREI! beijos, chica e ótimo domingo!
ResponderEliminarQué tendrán los campos de trigo que son tan inspiradores? Tal vez precisamente esa luz y calma.
ResponderEliminarUn beso dulce y dulce fin de semana.
Amiga Nuria, boa noite de sábado!
ResponderEliminarLindíssimo poema, cheio de sensibilidade.
Tenha um final de semana abençoado!
Beijinhos fraternos
Me gusto tu poema. Te mando un beso.
ResponderEliminarMi querida Nuria,
ResponderEliminarEn tiempos de tanta turbulencia, no hay nada como apreciar hermosos paisajes (aunque estén enmarcados) para sentir paz.
Un beso.
Llegint el teu poema sentim la calma de la natura. Has sabut transformar el paisatge en una experiència íntima. M'ha agradat especialment la imatge de la tarda caminant descalça pel camp i aquesta meravellosa reflexió final que els paisatges floreixen dins la nostra ànima. Molt ben trobat!
ResponderEliminarBon diumenge. Abraçades!
Núria,
ResponderEliminarqué texto tan sereno y profundamente hermoso.
Mientras lo leía, sentí como si el maizal no fuera solamente un paisaje, sino un estado del alma.
“Porque a veces la vida también es camino,
que aprender a sentir…”
Qué verdad tan delicada habita en esos versos. A veces pasamos la vida mirando horizontes que se alejan, sin comprender que el verdadero viaje ocurre dentro de nosotros.
Tu escritura tiene esa suavidad de la tarde entrando entre las espigas: calma, luz y memoria. Y me encantó esa idea final de que los paisajes florecen dentro del alma. Porque hay lugares que dejamos atrás con los pies, pero nunca con el corazón.
Gracias por compartir un texto que no solo se lee… se respira.
Me recordó a la película española "La venganza".
ResponderEliminarNo recuerdo cómo llegué a ella, pero no puedo olvidarla.
Saludos,
J.
Hola Nuria, he dejado aquí un comentario, pero no lo veo, puede que haya quedado en spam.
ResponderEliminarSaludos.
Hemos dejado de escuchar la naturaleza y es fuente de paz y sentimientos.
ResponderEliminarAbrazo.
Uma imagem que podia ser de qualquer campo de Portugal.
ResponderEliminarAbraço de amizade.
Juvenal Nunes
me gusta la mención a los pies descalzos. me transmite una mezcla de vulnerabilidad y atrevimiento a mostrarse.
ResponderEliminarcómo percibamos el paisaje depende de nuestros filtros internos...
muy bello poema. abrazos, nuria!
such beautiful words! xo
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