Reto, crear y ocultar en el texto el acróstico: CONFÍA EN TU PODER
Con la tostada en la mano juré empezar el día con dignidad.
Fíjate tú, resbalé con el café y saludé al suelo de frente.
Aunque intenté disimular, el chichón me juzgó sin piedad.
En ese instante comprendí que la elegancia es opcional.
Tuve un momento épico… hasta que me vi en el espejo.
Por suerte, me reí de mí misma antes que nadie.
Derrochando el instante entendí: sobrevivir al ridículo también cuenta como victoria.

No hay comentarios:
Publicar un comentario