Evocanotas de septiembre
Letreros, dejaos llevar por una melodía para que vuestra inspiración comience a bailar. Un reto de escritura creativa al son de la música. Escribir un relato inspirado en esta música.
La extensión MÁXIMA es de 150 palabras.
#Evocanotas
La melodía comenzó como comienzan los recuerdos: sin pedir permiso.
Al principio parecía hablar de esperanza, de esas promesas que uno hace cuando todavía cree que el futuro tiene algún interés en cumplirlas. Después llegaron las notas más oscuras, y con ellas la certeza de que algunas cosas solo existen para enseñarnos a perderlas.
Afuera llovía.
Qué oportuno.
El cielo, incapaz de soportar la sutileza, había decidido acompañar la tristeza con su propio drama.
Pero la melodía no terminaba en tristeza. Continuaba.
Eso era lo cruel.
Después de todo lo perdido, después de las despedidas, de las palabras que llegaron demasiado tarde y de los recuerdos que ya no podían cambiarse, todavía quedaba una última nota.
Una pequeña insistencia.
Como si la vida dijera:
«No importa cuánto hayas perdido. Mañana tendrás que levantarte igualmente».
Y, sinceramente, qué manera tan poco elegante de llamar a eso esperanza.
~Los nietos llegan despacito,
como llega el otoño,
sin pedir permiso al corazón
y quedándose para siempre.
Traen risas en los bolsillos,
preguntas que no tienen fin,
pequeñas manos que buscan las nuestras
y abrazos que curan cualquier día gris.
Son ese pedacito de cielo
que aprende a caminar por la casa,
una voz que pronuncia nuestro nombre
y convierte la tristeza en esperanza.
Con ellos, el tiempo se vuelve juguetón,
los años pierden importancia
y hasta las arrugas parecen sonreír
cuando una manita las acaricia.
Porque el amor de los nietos
no necesita grandes palabras:
vive en un beso inesperado,
en una mirada cómplice,
en un «abuela, te quiero»
que se queda latiendo dentro del alma.
Y quizá ese sea su mayor milagro:
que llegan siendo pequeños
y terminan ocupando
un lugar enorme en nuestro corazón.~





Qué poema tan tierno y lleno de sensibilidad, Núria; logra transmitir perfectamente esa luz inconmensurable que traen los nietos a la vida. ¡Una preciosidad!
ResponderEliminarLa música, los nietos, los gatos, todo aquello que nos proporciona una sonrisa es una esperanza para cada día.
ResponderEliminarUn beso dulce y dulce fin de semana.
Te diria que has logrado un reto increíble, pero eso ya es la seña de identidad en tu blog, leer buenos textos e impolutos. Hoy, con tus nietos, me quedo con esos"te quiero, abuela".
ResponderEliminarSobran las palabras; bueno, perdón, esos gatitos son relindos...
Un besote grande, Nuria.
A veces he sentido la dureza de tener que continuar aún cuando lo doloroso no se ha ido, sigue presente. Es que vivir, tal vez para mí, me ha parecido siempre una pequeña forma de resistencia.
ResponderEliminarY eso que sentí muchas veces encontró coincidencia con lo que plantea tu relato.
El poema a los nietos me pareció muy tierno. Y de buen ritmo literario.
Un abrazo.
Your fall cat art is just lovely!
ResponderEliminarQuienes te aman te inspiran a seguir adelante. Te mando un beso.
ResponderEliminarHola has logrado superar el reto, los escritos dericados a la musica, los nietos y gato han quedado hermosos, saludos
ResponderEliminarHaving to get up after sadness is hard. Grandchildren help with everything.
ResponderEliminarHi Nuria, what a stunning post, fantastic; lyrical, poignant and beautifully thoughtful! happy Sunday! 🐾😺🐾😺🐾
ResponderEliminarEn el primer texto nos haces reflexionar a todos, Nuria...La vida es una continua sorpresa en esa alternancia de risa y llanto, de ahora si, pero no...y caemos una y otra vez y al final no queda más remedio que levantarse y seguir confiando a pesar de todo...
ResponderEliminarTu poema es el gran regalo de la vida, que todos disfrutamos...y tú nos haces disfrutar leyéndote...!
Mi abrazo entrañable, amiga poeta...te sigo esperando, je,je
Beautiful poem and cat!
ResponderEliminarSabes que las abuelas sois eternas?
ResponderEliminarLos recuerdos son como esas melodías insistentes que no podemos sacarnos de la cabeza por más que pensemos en cualquier otra persona, digo, en cualquier otra cosa.
ResponderEliminarSaludos,
J.
Hola Nuria, como abuela me siento por completo identificada con tu magnifica entrada y es tan sensibble que se me queda en los adentros.
ResponderEliminarAprovecho que hoy, Blogger me permite entrar.
Un gran abrazo.
Deixaré d'existir el dia en que no cregui en res...
ResponderEliminarBons poemes.
Aferradetes, Núria.
Such a beautiful mix of music, family, and autumn vibes. The grandchildren lines warmed my heart, and the cat art made me smile. Lovely post, Núria!
ResponderEliminarDivinos todos 🩷🩷🩷🩷🩷🩷
ResponderEliminarWhat a beautiful poem!
ResponderEliminarAnd the autumnal art is also tender and wistful.