Convocatoria juevera dirigida por Dafne...
"Cayendo por la madriguera del conejo blanco"
Alicia en el pais de las maravillas
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Parecía algo remoto, como si la paz del lugar se postergara en el tiempo; sin embargo, la placidez de las moradas —una calma asumida como idiosincrasia— fue barrida por el viento con el avistamiento del nigromante; dicen que sus ojos son como dos grandes órbitas de fuego y que de una sola ojeada te manda al pozo de los infiernos con sus extrañas palabras.
Ni mafias ni machos cabríos alteraron el lugar hasta la llegada del nigromante; no obstante, cuando Alicia la maga, cuya fortaleza ningún brujo lograba quebrar, fue vista entrando en el bosque, un rayo de esperanza se iluminó; era tan fuerte que ni la reina del Consejo del país de las maravillas podía hacerle sombra. El Gato Invisible apareció entonces, flotando en la penumbra con su sonrisa suspendida, advirtiendo —o burlándose— de los caminos que no conducían a ninguna parte.
Y ahora calada hasta los huesos, bajo un frondoso árbol, Alicia espera repeler la magia monstruosa que se ha apeado en el entorno del cual han desaparecido el Sombrerero, la Reina de Corazones y sus cartas, borrados del relato como piezas inútiles. Pero el Gato aún observa desde algún lugar que no existe del todo. Y mientras su sonrisa persista en la oscuridad, Alicia sabe que no está sola.
Cerró los ojos y murmuró las palabras adecuadas; el bosque entendió. El Consejo volvió a respirar y, en algún lugar, el Gato Invisible sonrió. La magia oscura perdió su anclaje, como una palabra que se deteriora sin más. Y al amanecer, el Sombrerero regresó a su mesa; las cartas hallaron de nuevo su orden junto a la Reina de Corazones y la amenaza se disolvió entre los árboles. No hubo celebración, ni no cumpleaños: solo la certeza de que el mal, cuando no tiene voz, desaparece en la oscuridad.
El único que parecía absorto con lo sucedido a su alrededor era el Conejo Blanco, que continuaba su carrera, mientras miraba su reloj angustiado y decía:
«¡Dios mío! ¡Dios mío! ¡Voy a llegar tarde!»

La oscuridad no puede ganar, menos aún a la magia. Por suerte han liberado al Sombrerero :)
ResponderEliminarUn beso dulce.
Amiga Nuria, boa tarde de Paz!
ResponderEliminarCriou uma Alice poderosa, gostei muito do empoderamento como maga.
"Enquanto seu sorriso persistir na escuridão, Alice sabe que não está sozinha."
Perfeito!
Uma conclusão vital para uma Alice integrada.
Postagem muito sábia e criativa.
Tenha.um fevereiro abençoado!
Beijinhos fraternos
Una huída que se siente tan mágica como agobiante para Alicia. Bss ;)
ResponderEliminarUn precioso cuento nos dejas, es asombroso la magia que hay en este cuento y tú lo has llevado genial.
ResponderEliminarUn buen texto para un no cumpleaños de Alice.
Ese conejo ya puede correr que a final llega tarde jajaj. Un besote grande. Feliz semana.
Tu relato destaca por una originalidad audaz, transformando el absurdo de Carroll en una épica de "alta fantasía". Es brillante cómo conviertes a Alicia en una maga empoderada y al Gato en un faro de esperanza ante un nigromante que amenaza con "borrar" la narrativa misma. El ingenio reside en tratar la magia como lenguaje; cuando el mal pierde su voz, el mundo se restaura. El cierre con el Conejo Blanco es impecable, devolviendo la normalidad al caos rutinario. Una pieza de intertextualidad interesante, breve pero de buen calado atmosférico. Saludos.
ResponderEliminarEncara que grans, ens agrada llegir contes com el teu.
ResponderEliminarEnhorabona!
Aferradetes, Núria.
Mágica e forte Alice que teve a companhia do Coelho branco apressado e do sorriso do gato para o caminho iluminar! Ficou muito legal! beijos, chica
ResponderEliminarInevitable ir felicitando a Alicia, magia y cuento, el bosque hizo todo lo necesario. Abrazos
ResponderEliminarTe quedo genial. Te mando un beso.
ResponderEliminarNuria querida, maravilloso cuento, la oscuridad no puede ganarle a la magia cuando ella es buena.
ResponderEliminarUna delicia leerte.
Que tengas un feliz día, bendiciones
Besos bella amiga
¡Vaya, un cuento a la altura del original!
ResponderEliminarNuria, te abordo de esta manera tan poco ortodoxa porque estoy visitando una por una a todas las participantes del reto Nos gustan los clásicos. A partir de este año lo llevaré yo, ya que Paco me ha pasado el testigo. Por si quieres seguir participando a pesar de los cambios, te dejo el enlace correspondiente:
https://eleeabooks.blogspot.com/2026/01/reto-nos-gustan-los-clasicos-x.html
Un saludo y perdona por este abordaje.
Me encanta esa Alicia fuerte y resoluta!
ResponderEliminarNuria, un abrazo
Muita criatividade vejo aqui, Nuria
ResponderEliminarGostei muito!
Um abraço
Verena
Querida Nuria,
ResponderEliminarVocê criou um conto de fadas impactante.
E deu o recado de maneira magistral:
"... o mal, quando sem voz,
desaparece na escuridão."
Parabéns!
Teu conto nada deve à história original (extravagante)
de Lewis Carroll.
bjssssss, marli.
Un relato delicioso, Nuria. Muy bien escrito y entretenido. Es genial cómo los personajes de Alicia, toman aquí otras personalidades y tienen otras historias. Te felicito, una gran propuesta para el reto juevero. Saludos.
ResponderEliminar¨No hubo celebración, ni no cumpleaños: solo la certeza de que el mal, cuando no tiene voz, desaparece en la oscuridad¨ ojalá la fórmula para disiparlo fuese tan simple! Muy buen relato, Nuria. Un abrazo
ResponderEliminarNos has dejado un relato en el que Alicia la maga se enfrenta al mal... y gana, sin celebración de no cumpleaños ;)
ResponderEliminarMuchas gracias por participar y disfrutar de esta semana tan especial, Nuria.
Un besazo
El orden puede ser discutible, pero lo que no de puede discutir es que el orden o desorden tienen que ser los nuestros. No unos impuestos por otro. El conejo sigue atrapado.
ResponderEliminarAbrazooo
Hola Nuria,
ResponderEliminarUn cuento muy bonito con una Alicia maga y guerrera que rescata a los que le hicieron la vida imposible en el relato original. Me ha gustado mucho esa referencia a que no hay celebración y que sólo hay certeza de que el mal es derrotado cuando no tiene voz. Y el guiño al conejo me ha hecho mucha gracia, pase lo que pase hay cosas que nunca cambian.
Un saludo
Carrol reflejado en un gato, que como en la vida real, a pesar de su importancia , luchaba por quedar escondido entre las ramas. Alice ya crecida se empodera y puede al fin deshacerse del gato invisible, borrándole la risa para siempre ...12 años que se habían convertido en un cuento
ResponderEliminarNo hay magia negativa que pueda afectar a Alicia, ella lleva la luz interior que nos hace a todos los que nos acercamos a ella, ser libres y desatarnos de corsés absurdos con los que nos ata la vida
ResponderEliminarEsta Alicia me gusta...es el reflejo de lo que la gente a veces se olvida...las mujeres desde la antiguedad podíamos restituir el orden de las cosas...con nuestra intuición, sexto sentido, poder de observación, y pare de contar...llevamos la magia dentro de nosotras...por eso nos llaman mamá.. muy bonita historia..bsss
ResponderEliminarNuria muy buena tu versión de Alicia. Me gusto lo que dices que solo la certeza de que el mal, cuando no tiene voz, desaparece en la oscuridad. Toda una valiente tu Alicia.
ResponderEliminarQue tengas un buen día
Abrazo
Al reaparecer todo, por Alicia, al conejo volvió a hacersele tarde.
ResponderEliminarUn abrazo,
Si ya es complicado el cuento de Alicia sujeto a esa maligna oscuridad da hasta miedo. Menos mal que al final todo vuelve a la realidad. Un abrazo
ResponderEliminarAlicia, mi cuento favorito y tú has captado su esencia. El conejo siempre llegará tarde.
ResponderEliminarUn besazo!