Relatos Conjuntos
Mujer espigada con gato
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La damisela y el gato negro miran el cielo estrellado. Su rostro sesgado no describe la curiosidad palpable del que observa, pero no ve. Hay en sus pupilas quietud, como si esperara una señal que no se atreve a pronunciar.
El gato, inmóvil junto a ella, afila la noche con sus bigotes. Sus ojos no siguen las constelaciones, sino un punto exacto, casi invisible, que late entre ellas. No maúlla. No parpadea. Solo espera.
El viento trae un silbido que no pertenece al mar ni a las sombras que se alargan alrededor de la luna. La damisela siente que el cielo la observa de vuelta, que cada estrella es un ojo perplejo; sabe que no están contemplando el firmamento: están siendo contemplados.
Una estrella brilla altanera como si dudara. Otra se apaga.
La oscuridad parece cerrarse como un párpado; la damisela sonríe, como quien al fin distingue, entre millones de luces, la única que ha venido a reclamar.

Um belo relato e leitura da imagem! Ambos, mulhe e gato a contemplar a luz... beijos, chica
ResponderEliminarUna poética interpretación de la obra del pintor húngaro Faragó, y es que las imágenes cuentan siempre una historia.
ResponderEliminarUn beso dulce y dulce fin de semana.
Me e has hecho recordar esas clases dgua o literatura donde el profesor nos hacía comentar un cuadro.
ResponderEliminarSus palabras era.n siempre las mismas, fijaros en los pequeños detalles, en ellos hallaréis el corazón de éste.
Aquí es un poco así, la mujer y el mínimo son vistos , personajes claves, pero las estrellas esas minúsculas luces son la magia y guía de las miradas.
Un besote y fuerte abrazo 😘🌹, a pasar un bonito fin de semana.
M'ha sorprès aquest canvi de papers que converteix els suposats contempladors en els realment contemplats. Que els dos protagonistes no hagin sortit a observar el firmament sinó a ser ells els observats des dels estels, pot sonar inquietant. Però el somriure final de la damisel·la em tranquil·litza en aquest sentit. De moment, sembla que haver rebut el senyal que esperava és una bona notícia. M'agradaria saber com continua la història a partir d'aquí...
ResponderEliminarUn bon gir a l'escena que mostra el quadre. M'ha agradat!
Abraçades!
Som una microscòpica part de l'univers, per tant trobo molt encertada la frase on dius que no estan contemplant el firmament, sinó que ho són per part d'ell.
ResponderEliminarBon relat, Núria,
Aferradetes.
You capture the quiet tension between curiosity and stillness so vividly. The imagery of the damsel and the cat under the starry sky feels both intimate and vast, as if the universe itself is holding its breath along with them.
ResponderEliminarI’ve shared the first post for the Movement Link-Up to encourage everyone to join, and it will remain open until Monday, so there’s still time to share your post.
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Muy bonito y bien contado, siempre he creído que tengo una estrella propia, cuando las miro todas esa la distingo, Abrazosss
ResponderEliminarSiempre pensamos en que miramos las estrellas pero y si son ellas quienes nos miran? Gracias Nuria!
ResponderEliminarUn besazo!
Un bon gir a la situació que reflexa el quadre... "no ets tu qui mira, sinó que tu ets l'observat !" . ; )
ResponderEliminarEnginyós relat !.
Salut ; )
M' ha agradat molt el teu relat.
ResponderEliminarDeixes molt de misteri, al final.
Quina era la llum que esperava? Quin missatge? Què li diu a aquesta dona espigada, l 'univers?
Una abraçada
this is very poetic! xo
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