Seguidores

martes, 14 de junio de 2022

El ojo de Anus




Durante la expedición maya llegamos a una antigua ciudad de piedra. En un oscuro rincón descubrí una diminuta malaquita de color verde. Era el tercer ojo de Anus dios del sol. Aquella ciudad debió vivir épocas de abundancia; sentí el equilibrio que la piedra transmitía. Continuamos la marcha. Un arce apareció de la nada, inmóvil bloqueando el paso. Se hizo el silencio. De pronto vimos un rayo de luz que lo iluminó y al instante desapareció. Nadie dijo nada, pero yo me convencí de que fue una advertencia del ojo de Anus que ocultaba en mi bolsillo.




No hay comentarios:

Publicar un comentario

A veces es difícil

    Tras varias semanas de gran intensidad y con una nueva semana que se presenta cargada de visitas médicas, he llegado a una conclusión qu...