Seguidores

jueves, 24 de septiembre de 2020

Curioso Hidalgo


 

Miré a través de la ventana.
Que calma, ni un solo ruido, era extraño. Escuché algo ¿Qué... ? Puse más atención.
¡No puede ser! ¡Si es mi corazón! 
Qué late con fuerza. Vi una luz.
¡Estaba soñando!
Me alegró despertar. Y sonreí de felicidad.
Bajé las escaleras en plena oscuridad, no tenía miedo mi corazón estaba en calma. Esa noche me senté en la biblioteca y me puse a leer "Don Quijote de la Mancha" curioso hidalgo que enseguida me enganchó con sus andanzas, molinos, gigantes y su leal servidor; Sancho Panza

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Sin cicatrices

Fluir Nuestra amiga y compañera  Ginebra nos propone inspirarnos este mes, en alguna de esas situaciones en las que, en cualquiera de sus m...