Un extraño perfume invadió la estancia. Colores rosados resplandecieron en los albores del ocaso. El aroma aturdía sus sentidos impidiéndole pensar, se esforzó por seguir en la cama. Su resignación al corto camino hacia la vejez persistía. Que podía esperar de la vida, más que su solitario final. Eran tantos los recuerdos que acudían a su mente, que unas lágrimas resbalaron por sus mejillas. Se sentía tan sola que esperar un nuevo día se le hacía cada vez más pesado.
«La reflexión es aquello que abre un camino al pensamiento, el pensamiento es el camino que conduce a la reflexión; aquel camino libre que resplandece entre luces y sombras: la vida». Derechos de autor protegidos por ©Cedro. Sus comentarios serán aceptados tras pasar la supervisión del autor. Gracias. Nuria de Espinosa
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domingo, 16 de agosto de 2020
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