Alfonso "el sabio" rozó sin querer la silueta de Simón Bolivar. Este, taciturno se revolvió con intención de golpearle.
—Calma, no le había visto.
Bolivar miró al cielo y los granizos como canicas que caian.
Se cubrió con su capa y se marchó refunfuñando mientras mascaba tabaco.
Ella le hablaba de su afición a los cómics; creía que el mundo real lo destruía todo. El respondió: que su fantasía contenía un dique de destrucción y frenaba su creación. Le lanzó el vino a la cara enfadada. El movió la cabeza y dijo: hay personas que no aceptan oír la verdad.
Pol discutía con Julio Cortazar sobre su próximo libro. Este le explicaba como fundamentar una novela y el desarrollo de los personajes. Pol pensó; se las da, de sabiondo pero en realidad es un plumifero. Pol no imaginaba que sería un erudito de las letras.
García Vázquez y Montalban hablaban sobre el premio Planeta y el premio Nobel. Vázquez le gritó; todos participamos en la misma cadena y entregamos nuestros libros in extremis... Menos mal que Vargas Llosa estaba en el club y puso paz, aludiendo que en parte Vázquez tenía razón.

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