La soledad, la llevó en el alma
la tristeza en el corazón, y la
melancolía quedaba anclada
en las puertas del hospital.
La vida te pone pruebas
a mi me ha puesto dos,
mi suegra va a entrar en
quirofano y me llaman
que mi nieta la están...
operando con solo seis añitos.
Parece una ironía burlesca del
destino que me hunde en el
pozo de la zozobra...
La tarde se volvió púrpura
y el viento me estremeció
el cielo aparecía florecido
esperando el roce de la luna.
Y cuando la sombra de la noche
caiga, y los espinos verdes broten
sus flores rojas, que hablen de
la belleza de su color, rezaré
para que el destino sea ficción
y no me deje entristecer.

Momentos complicados, Nuria, pero no tenemos más remedio que continuar, siempre con la esperanza de momentos más felices. Ojalá fuese ficción muchas de las cosas que nos pasan,pero la mayoría se quedan en sueños. Ánimo y suerte. Un abrazo
ResponderEliminarGracias José por tus palabras, son días duros para mí que perdí mi madre hace muy poco y la única manera de desahogar mi inquietud es con mis letras. Te agradezco mucho tus palabras alentadoras que recojo con cariño. Que Dios te bendiga.
ResponderEliminarUn abrazo fuerte de amistad.