Jueves noticiosos
"Propuesta para el jueves 13 de agosto. Los protagonistas son los titulares de los periódicos.
A continuación te vamos a ofrecer una serie de titulares y vos vas a tener que armar la historia que se te ocurra pensando
¿Qué pudo haber sucedido?
¿Qué móvil llevó al protagonista a que le suceda o a accionar de ese modo?
¿Qué aspectos de su personalidad lo llevaron a eso?
E infinidad de preguntas que tal vez nos surjan cuando nos enteramos de una noticia, porque a veces juzgamos el hecho, pero no nos ponemos en la piel de sus protagonistas, o sea, dejamos la empatía de lado para pasar a ser jueces perfectos de la vida.
Entonces, elegirás uno o propondrás el tuyo, y escribirás una historia de hasta 350 palabras, apta para ser leída por todos los públicos y todos incluye a los niños lectores también."
Más información en Artesanos de la palabra
Está es mi selección 👇
La fábrica de juguetes de Whitmore amaneció cerrada un lunes de noviembre. En la puerta, los empleados encontraron un cartel escrito con letras temblorosas:
«ESTAMOS HARTOS. NI UN MUÑECO MÁS HASTA NUEVO AVISO».
La dirección sospechó inmediatamente de los trabajadores. Era lo habitual: si algo iba mal, la culpa siempre era del empleado que cobraba menos.
—¿Quién ha hecho esto? —preguntó el gerente, reuniendo a la plantilla.
Nadie respondió.
En ese momento desde el almacén, se oyó un estruendo. Cientos de juguetes habían salido de sus cajas y formaban una manifestación organizada. Los soldados de plástico llevaban pancartas; los ositos sostenían cucharones; y un payaso de cuerda encabezaba la protesta.
—Esto es ridículo —dijo el gerente.
El payaso giró la cabeza y respondió:
—Ridículo es trabajar doce horas por el mismo salario que una peonza.
Hubo un silencio incómodo.
El gerente palideció.
—¿Quién te ha enseñado a hablar?
—La empresa. Llevamos años oyendo sus reuniones.
Descubrieron que los juguetes llevaban meses reuniéndose de madrugada. Reclamaban mejores condiciones: menos horas encerrados en cajas, vacaciones fuera del armario y, sobre todo, que dejaran de fabricar muñecos que lloraban al apretarles la barriga.
—Esos son nuestros productos estrella —protestó el gerente.
—Pues que lloren ustedes —contestó una muñeca.
Al final, la fábrica cedió.
Los juguetes consiguieron jornada reducida, descansos y una cláusula que prohibía introducir pilas sin consentimiento.
La huelga terminó tres días después.
Desde entonces, cada mañana, el gerente revisa cuidadosamente su despacho antes de entrar.
No teme encontrar un fantasma.
Teme encontrar al comité sindical de los peluches.
Y, sinceramente, después de aquella huelga, nadie quería enfrentarse al oso presidente.


Nuria, has armado una historia muy original...La rebelión de los juguetes; ellos siempre al servicio de los niños han sufrido roturas y malas maneras...Ahora toman el mando en la fábrica y todo el mundo a sus órdenes...Genial...!! Si las cosas hablaran nos contarían mucho de la frivolidad e indiferencia del ser humano, seguro que si...
ResponderEliminarMi abrazo entrañable por tu creatividad y amor a las letras.
He, he, he, molt bo!
ResponderEliminarAferradetes, nina.
OMC that was such a fun story. Thanks for visiting us.
ResponderEliminarAplaudindo muito daqui!!!Parabéns!
ResponderEliminarQue bela história criaste com a manchete!
Uma greve inusitada assim e que asustou os dirigentes e fez tudo mudar para melhor! VALEU!
beijos, tudo de bom,chica
Un oso de peluche podría intentar comportarse como un oso feroz. Teniendo algo de éxito en su intento. Por lo que conviene no enfrentar a su sindicato.
ResponderEliminarUn abrazo.
Jajaja, está muy bueno Nuria, una huelga de juguetes, tremendo susto se deben haber pegado gerente y empleados, me gusto mucho es una historia divertida.
ResponderEliminarUn abrazo grande y muchas gracias por participar de nuestra propuesta.
PATRICIA F.
Juguetes al poder, me hizo gracia lo de las pilas :) Si los juguetes renunciar a jugar, estamos perdidos en este mundo. Simpático relato.
ResponderEliminarUn beso dulce.
What a great story. Thank you for sharing.
ResponderEliminarrkrsrue.blogspot.com
Qué bueno los juguetes reclamando mejores condiciones, con huelga y todo, pues está bien que se revelen jajajaja. Me gustó tu relato, muy original, Nuria.
ResponderEliminarQue estés pasando un feliz día.
Besos.
Jaja es muy bueno! Es que todos tenemos derechos, hasta los juguetes que reclaman los suyos! Es muy divertido tu relato! Un abrazo
ResponderEliminarHola Nuria,
ResponderEliminarYa hubo una huelga de juguetes y no salió tan bien como esta. También la originó un fantasma, pero de otra clase. No me extraña que el gerente tenga miedo a los peluches, los hay que tienen una mirada siniestra.
Un saludo
Ya me veo como juguete encabezando la comisión sindical, jaja. Muy bueno y divertido de leer. Ingenio a raudales. Saludos
ResponderEliminarLet's all stand up for the toys, they deserve to be heard!!!
ResponderEliminarTe quedo bien. Te mando un beso.
ResponderEliminarMuy buena tu sátira sobre el poder y la explotación laboral. Ojalá fuera posible que los juguetes cobraran vida y reclamaran derechos, digo, porque que se los pueda descuartizar siempre me pareció horrible.
ResponderEliminarTu relato me hace pensar que se deja de ser objeto al tomar conciencia de lo que somos.
Un abrazo.
Jajaja rompiste la norma, hasta los juguetes tomaron vida en tu historia....Abrazos
ResponderEliminarI like this! I'm glad the toys started getting better treatment.
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