Miércoles sin palabras y Palabras para el miércoles con 👉 Mimi
Las palabras de esta semana son:
Bueno, comprensión, desafío, persona, genuino, sufrimiento, fe, ambición, oportunidad, duro, diseño, armario.
Aquel martes decidí ordenar el armario. Parecía una misión sencilla, pero terminó convirtiéndose en el mayor desafío de mi vida. En cuanto abrí la puerta, una montaña de ropa se desplomó sobre mí con la elegancia de un elefante haciendo ballet.
—Bueno… —murmuré desde debajo de tres chaquetas, un flotador con forma de flamenco y un pantalón que juraría no era mío.
Mi vecina, famosa por su infinita comprensión, acudió al escuchar el estruendo. Al verme atrapado, dijo con total tranquilidad:
—Esto no es desorden, es un diseño de almacenamiento alternativo.
Quise creerla, porque la otra opción era aceptar que llevaba años viviendo dentro de un experimento textil.
Con auténtica fe, empecé a sacar prendas una por una. Descubrí cinco bufandas idénticas, un calcetín que llevaba desaparecido desde 2019 y una sartén. Nadie supo explicar qué hacía una sartén en el armario, pero decidimos no hacer preguntas incómodas.
Mi ambición era dejar solo la ropa que realmente usaba. Sin embargo, cada camiseta despertaba un recuerdo.
—Esta me la pondré cuando vuelva a estar de moda.
—Pero esa tiene agujeros.
—Son agujeros con personalidad.
El sufrimiento llegó cuando encontré unos pantalones de hacía diez años y juré que volvería a entrar en ellos. Tras un intento heroico, comprendí que no era culpa de la lavadora: la única persona que había cambiado era yo.
Entonces apareció mi sobrino, un niño de seis años con una lógica aplastante.
—¿Por qué no regalas lo que no usas? Así alguien tendrá una oportunidad de aprovecharlo.
Aquella pequeña persona tenía un sentido común más genuino que todos mis razonamientos juntos.
Después de varias horas de trabajo duro, el armario quedó impecable. Cerré la puerta con orgullo… y, justo en ese instante, escuché un extraño crujido.
La abrí con cuidado.
Toda la ropa volvió a caer sobre mí.
Mi vecina suspiró y sentenció:
—Bueno… al menos el armario tiene claro quién manda en esta casa.


Tive que rir...Depois da trabalheira toda ele desmontou!!!Afff... Adorei a história! beijos, lindo dia, chiuca
ResponderEliminarYou made me laugh out loud. Well done.
ResponderEliminarThank you for joining the Wordless Wednesday Blog Hop.
Have a fabulous Wordless Wednesday. ♥
¡Hola! Qué chula la historia, gracias por compartirla. Un abrazo ❤️
ResponderEliminarPosdata: me quedo por aquí y te invito a pasarte por mi blog si quieres.
Todos tenemos nuestro propio sentido del orden, algunos más que otros ciertamente. Como la pequeña en la foto, eso es disfrutar, como yo con mi tarta de cumple :D
ResponderEliminarUn beso dulce.
What a cute image. Adorable!
ResponderEliminarThank you for visiting my blog.
Happy WW and a fine August!❤️😘
Molt divertida la teva història, jo en conec una que també guarda roba per si s'aprima. ;-)
ResponderEliminarBon ús de les paraules.
Aferradetes, nina!
PS: Ai, quina carona més maca!
What an adorable child she looks like a lot of fun times. Wishing you a wonderful month.
ResponderEliminarLa expresión facial de esa bella chica lo dice todo. ¡Je, je, je! Disfrute mucho de tu cuento, pues todos tenemos historias similares cuando se trata de ordenar el armario. En especial me pareció genial la situación de los pantalones, puesto que acabo de regalar un par de mis pantalones recientemente, por la misma causa. ¡En hora buena!
ResponderEliminarNuria,
ResponderEliminareu ri, mas também fiquei pensando… talvez organizar um armário seja uma pequena metáfora da vida. A gente abre as portas acreditando que vai apenas arrumar algumas coisas e acaba encontrando lembranças, versões antigas de nós mesmas, esperanças que já não cabem e até aquela “sartén” que ninguém sabe explicar como foi parar ali. 😂 Adorei a maneira como você transformou o a baguncinha em humor e, sobretudo, como mostrou que desapegar não é tão simples quanto parece. Cada peça carrega uma história, mas nem toda história precisa continuar ocupando espaço.
E seu sobrinho, com aquela sabedoria despretensiosa das crianças, acabou dizendo o essencial: aquilo que já não nos serve pode ser exatamente o que alguém está precisando.
No fim, talvez a grande arrumação não seja a do armário, mas a nossa. E algumas coisas precisam mesmo cair sobre a cabeça para entendermos que já está na hora de abrir espaço para o novo.
Abraço
Fernanda
Nuria has colocado las palabras de maravilla y nos hiciste reír a todos con tu genuina naturalidad ordenando ese armario, ciertamente rebelde...!!
ResponderEliminarMi abrazo entrañable y admirado
Uy ordenar es tan tedioso. Te mando un beso.
ResponderEliminarWhat a fun Words for Wednesday story! I certainly will not ask the frying pan what it was doing with the clothes.
ResponderEliminarEs difícil desprenderse de prendas de vestir, pues las asociamos a un recuerdo. Yo he logrado un equilibrio entre lo práctico y la nostalgia.
ResponderEliminarAbrazo.
That's so cute! You made us smile today. Thank you!
ResponderEliminarOh, qué niña tan dulce, sin palabras... cuando la foto lo dice todo :))
ResponderEliminarSaludos desde mi Eslovenia, te agregaré a mis amigos... ¡Andreja!
This put a big smile on my face! A wonderfully written, humorous story that we can all relate to. Thanks for sharing!
ResponderEliminarKida are so funny.
ResponderEliminarEl armario es dueño y señor de todo lo que contiene... jajajaja
ResponderEliminarTienes buen sentido del humo.
Happy Thursday
ResponderEliminarMuch love
That ending made me laugh -- the wardrobe really does have a personality of its own! I loved how you turned a simple closet clean‑up into a full adventure, complete with frying pans, scarves, and wisdom from a six‑year‑old!
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