Esta semana en Our Midweek Muse el tema es:
La noche se sienta en la cama
con forma de pantalla.
Un cuerpo de sombras dobla las rodillas
y aprende a esperar con los pulgares.
Una anciana mira por la ventana
como quien escucha un teléfono
que ya no suena.
El polvo también recuerda.
El tiempo cuelga, negro, de un cable cortado.
Una niña se retrata a sí misma
como si el mundo cupiera en un gesto
y no doliera todavía.
La luz fría besa los rostros
y no deja calor.
Habla sin voz,
promete compañía y reparte silencio.
Y estamos todos ahí:
la llamada que no llega,
la mano que sostiene un corazón ajeno,
la infancia jugando a ser vista,
la vejez esperando ser oída.
Y en el centro,
esa figura delgada que mira el vacío
como si fuera un mensaje,
como si amar fuera deslizar el dedo
y no encontrar respuesta.
"En cualquier lugar, en cualquier momento, en cualquier lugar, con cualquier persona"
En el Valle de Nuria



BRAVO! This is fabulous, the picture and those beautiful words. Excellent work my friend.
ResponderEliminarWhat infinite sadness... These words break my heart. I hope you are well and send you a kiss.
ResponderEliminarQué larga se hace la espera muchas veces...
ResponderEliminarMe gusta un montón, Nuria.
Un abrazo.
Tienes la puerta abierta a mi espacio también.
Feliz día.
Ens estem acostumant a dependre d'aquest aparell per a tot, tot i que em resisteixo recordant que he viscut molts d'anys sense ell i segurament sabíem viure millor...
ResponderEliminarCru i real el teu poema.
Aferradetes, nina.
Este poema me deja una sensación de melancolía tranquila, como si mostrara la soledad que todos llevamos un poco escondida. No es una tristeza ruidosa, sino esa que aparece cuando la vida se queda en silencio y solo queda la luz fría de una pantalla. Me impresiona cómo retrata a personas distintas —una anciana, una niña, alguien esperando un mensaje— y, aun así, todas comparten la misma necesidad de ser vistas, escuchadas o recordadas. Es un retrato muy humano de cómo buscamos compañía incluso cuando parece que estamos acompañados.
ResponderEliminarHas hecho un buen relato con ese objeto que casi es imprescindible, pero de que sí se puede vivir sin él. Un besote grande, Nuria, cuídate mucho, que te queremos bien. Muakkkkkkk.
Odio las esperas y no soy muy amigo de los móviles. Un poema pleno de reflexiones y frases brillantes.
ResponderEliminarUn beso dulce y dulce fin de semana.
Distintas realidades alrededor de distintos teléfonos...
ResponderEliminarNuria, me encanta tu poema totalmente en consonancia con la imagen.
Un abrazo
Esperar es angustioso, no sabemos si la respuesta nos convendrá o será negativa, pero esperamos esperanzados. Un abrazo y felicidades me ha encantado
ResponderEliminarEs un poema desgarrador, que nos habla de soledad y espera. Te mando un beso.
ResponderEliminarI like how you showed night. I hope they get some sleep too.
ResponderEliminarNada como la angustia de esperar una llamada... ¡qué bien reflejada en tu poema! Bss
ResponderEliminarthis is fabulous! xo
ResponderEliminarbuscamos sustitutos del amor y la felicidad... mirando atrás a otras épocas en las que no había móviles -al menos no como los de ahora-, teníamos otros estímulos para el cerebro. a nadie se le puede culpar por lo que son puros mecanismos de supervivencia.
ResponderEliminarabrazos, nuria!
ResponderEliminarLa soledad no deseada marca. Lo expresa bien las imágenes. Tenemos un buen motivo: la esperanza.
Un poema que llega hondo.
Un abrazo.