El barquero de Hades, de carácter adusto, hosco y sombrío, era el encargado de guiar las sombras errantes de los difuntos recientes de un lado a otro del río Aqueronte, hasta Hades en su barcaza oxidada y destartalada, avanzaba con la ayuda de una pértiga. Los muertos tenían que pagar el viaje con un óbolo; razón por la que los cadáveres se enterraban con una moneda bajo la lengua. Aquellos que no podían pagar tenían que vagar cien años por las riberas del Aqueronte, como en un purgatorio hasta que se apiadara de ellos y el Caronte accedía a llevarlos sin cobrar. Al llegar a su destino morían para toda la eternidad.
Con frecuencia portaba las almas por el río, y Caronte, que era un anciano flaco y gruñón de ropajes harapientos, oscuros y con antifaz, parecía un diablo alado con un hacha que elegía a sus pasajeros entre la muchedumbre que se apilaba en la orilla del río, entre aquellos que merecían un entierro adecuado y podían pagar el viaje para cruzar, en algunas ocasiones el Caronte se enfurecia y escupia insultos a los impíos.
Caronte dejó pasar a Heraclio, que fue a rescatar a su amada Psique, pero a causa de ello, Caronte fue encarcelado en el inframundo durante un año bajo la acusación de haberle dejado pasar sin haber obtenido el pago habitual exigido a los vivos: una rama de oro que proporcionaba la sacerdotisa Sivila en el descenso a los Infiernos acompañado de dicha sacerdotisa.
Poco después Orfeo encantó a Caronte para salvar a su amada Euridice y traerla devuelta al mundo de los vivos, pero ella no consiguió regresar perdiéndola directamente en el viaje de regreso.
No encontrarás los confines
del alma ni aun recorriendo
todos los caminos; tan grande
y profundos.
Caronte, hijo de Nix, diosa de la noche, estaba dotada de una belleza abrumadora que hasta el mismo Zeus la temía. Por su parte Érebo era el dios de las sombras y la oscuridad y reinaba sobre las nieblas más profundas que rodean los confines de la tierra. .
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Publicado en la web de literatura Letrarium.com

Érebo era el dios de las sombras y la oscuridad y eligió el día de Reyes para acercarse hasta aquí "Entre luces y sombras"
ResponderEliminarGracias por pasar por mi pequeño espacio Manuel. Un abrazo de amistad.
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