Tras el crepúsculo, el ángel de la guarda visita mi morada, pero no logra aliviar mi mente. Ni el silencio que no calla, ni la luna que sonríe descarada. Tanta es mi zozobra, que no hago más que pensar en la soledad de las noches que en mi inquietud me acompaña.
«La reflexión es aquello que abre un camino al pensamiento, el pensamiento es el camino que conduce a la reflexión; aquel camino libre que resplandece entre luces y sombras: la vida». Derechos de autor protegidos por ©Cedro. Sus comentarios serán aceptados tras pasar la supervisión del autor. Gracias. Nuria de Espinosa
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A veces es difícil
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