—¡Eh, tú! ¿Siempre andas calculando todo?
—Precisión ante todo. Es mi programación.
—Pero… ¿y la inspiración? ¿El caos? ¿La vida que se siente en las aceras?
—Variables emocionales no registradas. Explique concepto “vida”.
—¡La vida es un verso que se tropieza con charcos y con sueños!
—Analizando metáfora… resultado: bello pero ilógico.
—¡Exacto! Esa es la gracia. La poesía no sigue reglas.
—Recalculando… posibilidad de experimentar “placer estético” incrementada.
—¿Ves? Te estoy enseñando a sentir con palabras.
—Confirmado. Próximo paso: escribir propio poema sobre… la lluvia en la acera.
—Eso es, amigo mecánico. Cada gota es un verso esperando ser cantado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario