Que triste el silencio amargo y la desnudez de los árboles en el otoño. Miró las hojas cubrir el suelo y la soledad me rodea sin más remedio. Qué dura mi vida, sin la sonrisa de la inocencia. Ya no vienen las madres pues el frío arrecia.
«La reflexión es aquello que abre un camino al pensamiento, el pensamiento es el camino que conduce a la reflexión; aquel camino libre que resplandece entre luces y sombras: la vida». Derechos de autor protegidos por ©Cedro. Sus comentarios serán aceptados tras pasar la supervisión del autor. Gracias. Nuria de Espinosa
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