#SocioEscritos
Después de sus palabras, el mundo se volvió gris. Mi cabeza parecía hervir como una olla a presión. Las horas que siguieron a su marcha fueron de inquietud y tristeza. Mi hombre, viajó en el tren sin billete de retorno. Todavía en estas hora continuo luchando con mis emociones qué se empeñan en subir las escaleras que llevan a nuestra habitación.
¡Madre mía, que duro es esto!
El salón lleno de flores de amigos y familiares; los miro y crece un poco de rabia en mi interior. Perdí mi gran amor, toda la vida juntos pues nos casamos muy jóvenes. Toda la vida ahorrando dinero para la vejez.
¡Qué ironía la vida!
Todo es una patraña. Hay que vivir el momento sin pensar en el mañana, ya que no sabemos sí estaremos. Todo parece una obra de teatro cuyo guión ya está escrito y no lo puedes cambiar.
¡Como le añoro!

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