#Microcaos
Ser un nomo, tenía sus ventajas, cabía en cualquier recoveco donde fuera. Nadie se fijaba en ti. Todos te ignoraban; así que podía hacer lo que me viviera en gana. Fui al mercadillo general, robo melocotones, huevos, pan y tocino; pero nadie miró aquel ser diminuto.
#Microcaos
Ser un nomo tenía sus ventajas, cabía en cualquier recoveco de su pequeño habitáculo donde sólo las ratas moraban. Esperé paciente que regresara el indigente que vivía en esa inmundicia y le salvé. Lo maté y lo devoré con voracidad; estaba hambriento.
#Microcaos
Ser un nomo tenía sus ventajas, cabía en cualquier recoveco de la nave. Fui abducido, pero era astuto. Me oculté tras una luz de neón y cuando los alienigenas descansaban, envenené el líquido blanquecino que tomaban y escapé en una capsula hacia la tierra: mi mundo.
#Microcaos Ser un nomo tenía sus ventajas, cabía en cualquier recoveco de su mente.
¡Descubrí que no tenía conciencia! Entendí el porqué de su maldad y supe que matar al ogro era lo correcto. O sea, que extrujé sus sesos hasta que cayó contra el suelo. Ya no deboraria a nadie más.
#Microcaos
Ser un nomo tenía sus ventajas, cabía en cualquier recoveco. Y en aquella cueva fría y húmeda no era vivir. Era el sirviente de una hechicera. Al oscurecer volvió. Le puse en la sopa la misma pócima con la que mató a su última víctima. Se retorció maldiciendo y murió.

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