#pceudocuentos
No fue mala suerte pisar la cáscara de plátano; ni caer cuesta abajo arrollando un caniche y cayendo encima de un pobre anciano: fue mala pata. Yo, con la pierna escayolada, el anciano con dos costillas rotas, el caniche con tres puntos en el morro; si, fue mala pata.
#pceudocuentos
No fue mala suerte que el eclipse solar nos impidiera salir a navegar. Ni que terminarás en urgencias porque tus pupilas dilatadas estaban a punto de explotar; y no me importó vomitar porque la comida me sentase mal: no fue mala suerte; fueron sucesos inexperados.
#pceudocuentos
Qué te marchases de casa, fue una putada. Que cojieras el tren de las diez; fue una mala coincidencia. Que terminases en casa de tu madre; me partió el corazón. Pero... Qué explotase la caldera mientras dormías: eso, si fue mala suerte.
#Pceudocuentos
Desde mi ventana veía la gente ir y venir del mercado. Me pareció que pasaba más gente de lo habitual. Por la tarde mi vecina, me contó el motivo: un señor agraciado en la loteria; regaló sobres con billetes de cien euros dentro... Qué mala suerte enterarme tarde.
#pceudocuentos
Salí a la calle y vi un vagabundo; un hombre que tenía empresas y familia, ahora estaba ante mi demacrado, escuálido, y pálido. El mundo del alcohol le llevó a esa suitación. La soledad y la pérdida de su familia fue más que una mala decisión de mala suerte.

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