Recuerda que no siempre los sueños
viajan en silencio, sino que a veces,
las ninfas de los bosques susurran al viento
y dominan las nubes que cubren los cielos.
Despiertan los Elfos silbando al amanecer
y la mañana parece que vaya a enloquecer,
porque el bosque se vuelve del revés,
y las ninfas pueden llegar a perecer.
Entonces las hadas extienden las alas y
arropan con ellas el bosque, las ninfas y
Elfos, y cubren el cielo con un manto de luz
que a todos colma de paz y esperanza.
©Nuria de Espinosa

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