No se si volveré, ni si las aves partirán,
Tras el invierno nostálgico, tal vez logre oír el canto entristecido
de mi corazón.
O quizás, el lamento a veces insoportable de mi alma.
Es tan triste el invierno
que la melancolía se instala
en mi corazón.
Tal vez regresen las gaviotas
y los colibris vuelvan a
cantar en un día soleado.
Entonces y solo entonces
hallaré la paz de mi alma.


