CONVOCATORIA DEL JUEVES:
Durante siglos, el Manuscrito había resistido toda interpretación, como un acertijo sellado con los labios del tiempo. Yo, Erasmo de Löwen, alquimista y custodio, fui el último en sostenerlo entre mis manos que temblorosas lo acariciaban con delicadeza. Llegó a mí a través del abad, que durante años lo ocultó entre los muros de la abadía, sumida en el silencio del tiempo y el olvido, tras un retablo de Santa Teresa, cuya imagen parecía observarme con advertencia.
Sus páginas eran un bosque de signos indecibles, un río de tinta fluyendo en direcciones imposibles. Había tratado de leerlo con lógica, con un interés más allá de las imágenes, con el abandono de la locura. Y fracasé. Pero una noche, bajo el influjo de un destilado de acónito y eléboro negro, mis ojos atravesaron el velo de lo desconocido. La clave no estaba en las letras, sino en los espacios entre ellas. Eran runas del aire, un idioma de sombras.
Leído de esta manera, el manuscrito hablaba de un jardín más allá de la carne, donde las raíces no bebían agua, sino tiempo. Decía que los alquimistas más audaces no buscaban oro, sino la transmutación de la realidad misma. En sus páginas, descubrí fórmulas para concebir criaturas sin madre, arquitecturas imposibles que crecían como setas, y una carta de advertencia dirigida a aquellos como yo: “No bebas de este conocimiento sin pagar su precio.”
Pero ya era tarde. Había pronunciado las sílabas prohibidas y había quedado atrapado en el pergamino al cruzar el umbral del conocimiento prohibido. El manuscrito no es solo un conjunto de símbolos, sino una entidad viva que absorbe a quienes lo descifran más allá de lo permitido. Mis venas ardían con la savia de otro mundo. La tinta de las páginas comenzó a moverse, formando un espejo en el que vi mi rostro disolverse en imágenes vivientes.
Ahora, no soy más que un dibujo distorsionado en el pergamino. Un custodio dentro de las palabras, esperando que otro insensato logre descrifrarlo y se convierta en mí.
Otro👏👏👏👏 para ti, me encanta lo que estoy descubriendo, ya sabía yo que mis jueveros no me faltaban.
ResponderEliminarMuchísimas gracias Nuria, nos has dejado todo un análisis con mucha veracidad.
Podría ser perfectamente una buena resolución.
Ya dije que de esta a Hollywood hacer una película con todos los ingredientes que estáis aportando.
Magnífico
Besotes y mil gracias.
😘😘🙋
Comparto tu apreciación: el manuscrito rezuma esencia de grimorio. Bien pudiera ser que su descifre requiriese... ¿cómo decir?... cierta unción con sustancias visionarias para ver lo oculto.
ResponderEliminarHola Nuria, fascinante historia, me ha gustado mucho, te felicito.
ResponderEliminarUn abrazo.
PATRICIA F.
Me gusto mucho relato. Tiene mucho misterio. Te mando un beso.
ResponderEliminarUn buen relato que le da sentido al manuscrito, esa idea de que el pergamino te absorba es genial. Como dice Campi, un texto digno del mejor guion de Hollywood. Un abrazo
ResponderEliminarInteresante todo lo que nos cuentas. Gracias. Un abrazo
ResponderEliminarQué buen aporte, Nuria! Un magnifico texto regado de abundante magia y fantasía abrevando en este enigmático texto que hoy nos convoca. Me gustó mucho. Un abrazo
ResponderEliminarOlá, querida amiga Nuria!
ResponderEliminarUau!
Perfeito!
Uma intrigante participação com um enredo de primeira grandeza também.
"un idioma de sombras."
Gostei até porque têm sombras que nos perseguem mesmo...
O desfecho é sensacional. Adorei e acabar como o papel indecifrável alguns seres humanos também são assim...
Muito bom!
Tenha dias abençoados!
Beijinhos fraternos
P.S Linkei o seu no meu.
tras leerte, comienzo a tener desazón, borrosamente veo mis pies incrustándose en la tarima del suelo y echando raices, mis cabellos no son tales, son hojas de manzano y he pedido que retiren todo espejo de mi vista para no ser testigo de mi tramutación a vaya Vd a saber qué ? Bromas aparte es muy buena entrada bien trabajada Un abrazo
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