Navegaba por el olimpo
a la espera de abordar
tu reencuentro.
Las nubes cubrieron
el cielo,
entre las olas de tus besos.
No sé por qué no te veo
si anhelo tu cuerpo
y te sueño...
Susurra el mar
y devora mi tiempo
en el confín del oleaje
junto a Apolo y Perseo.
Ni el mar bravío
ni las olas, ni mi miedo
impedirá que llegue
a buen puerto.
Por ti y por mis sueños
que te buscan
como una espiral
en el fondo del mar.
Mi barco zozobra
en el mágico mundo
de Perseo.

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