Que capricho
el del destino,
el día que me
cruzó contigo,
en aquel lugar
donde el olvido
suspiró en silencio
al viento
y la luz de la luna
cubrió el universo.
Una luna
que anela
tus versos,
que mira
el reloj
de mis sueños.
Son tus ojos
los que alientan
este universo.

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