Cómo puede dormir la luna
cuando la muerte no es un sueño sino tristeza.
Cómo puede un sueño oprimido ser tabú para el poeta.
Carne trémula que repudia la muerte
del poder de tu ausencia.
¡Dónde fuiste que te anhelo!
No hay hastío en mis versos
quizás ternura y sueños.
La lejanía se vislumbra cuál anillo de ceniza cobriza.
Los suspiros conceden el verso
y cantan las golondrinas.
En el vacío rechacé la sombra de tus besos
sin recordar la angustia de antaño.
Descubrí tus labios de oro cuya
fantasía húmeda añoré,
y vengo a despertar al amor
que resultó un desafío.

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