#Minirelato
Ocultos en grandes refugios, cientos de estanterías se apilaban una tras otra, con miles de libros. Se conservan y custodiaban para no perder ejemplares tan antiguos como la vida misma. Epocas y épocas, escritas y dibujadas mediante jeroglíficos y extraños signos de... Nuestros antepasados. Un lugar de peregrinaje al que acudían historiadores y científicos. Pero también desalmados que intentaban robar libros que podrían valer su peso en oro en el mercado negro; por eso tenía un sistema de video vigilancia, y sensores de movimiento nocturno.

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