—Una excursión en plena noche y al cementerio, es una locura. Pero iré a las doce. Tú llevarás lo que necesitemos y yo una simple linterna.
Tras pasar la puerta del cementerio, varios muertos vivientes les vieron. Rodeados no tuvieron opción. Ese fue su final.
#Monoficcion!
Qué tragedia!, llegaba la hora del reto y yo sin escribir. Llevaba días enferma y sin ganas de nada. Pero mayor tragedia que la que sucedió en mi pueblo tras la riada con 850 muertos. Si, era buena idea; escribiría sobre ello.
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