Cuando tu me buscabas con ganas
de sexo, yo te odiaba.
Cuando me acariciabas sentía
repugnancia.
Cuando me decías palabras de
amor, me asqueabas.
Cuando llegabas y me besabas
sentia náuseas.
Cuando llegó el día que no pude
más, te aborrecí.
Cuando me quise marchar, tú
me lo impediste.
Y te odie, te odie con toda
mi alma.
Pero supe esperar, y esperé;
cogí mi maleta y marché.
Lejos, muy lejos, donde ni
siquiera el viento me pudiera
encontrar.

Triste realidad, aún para los tiempos que corren. Gracias, amiga por compartir tus sentimientos. Fuerte abrazo
ResponderEliminarGracias a ti J. Infante, disculpa que blogger con el cambio moderó los comentarios y no me enviaba avisos. Acabo de descubrirlo y quitarlo. Me alegra verte. Cambié de ciudad por y estoy muy bien gracias 🤗❤️
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