Al amanecer,
el suave canto del colibrí
acaricia los sentidos
en este mundo extraño
rodeado de inquietudes y
gobernado por los sinsabores.
Parece una implacable viñeta
de soberbia, maldad y triquiñuelas.
Qué será mañana,
si en los rincones
se pierden valores y honestidad?
!Hay madre!
Que el dolor me oprime
el llanto aflora, me ahoga,
Y no lo puedo evitar.
©Nuria de Espinosa

No hay comentarios:
Publicar un comentario