#MemoriasDementes
Cuando vi al zahorí, valiéndose de un péndulo, afirmando ser capaz de encontrar a mi hermano que había desaparecido bajo los túneles de la ciudad subterránea, pensé que era un farsante. Pero tras varios metros de recorrido su péndulo comenzó a girar. El zahorí se paró a la entrada de una desviación del subterráneo, el péndulo giró de nuevo en el sentido de las agujas del reloj y cambio de oscilación parándose en seco. El hombre se quedó pensativo, su cara cambió de color y señaló hacia esa dirección.
Nos adentrarnos en ella con ... antorchas. A, unos 300 metros, estaba mi hermano. Tenía las cuencas de los ojos vacías, las tripas en un círculo q parecía un ritual y su corazón reposaba en un copa de grial. El zahorí através de su yumu lo había visto. La policía aseguró que era cosa de una secta diabólica.

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