La lluvia caía,
el viento bramaba,
tu ausencia rujía
y el cielo gritaba.
Temieron las palabras
que enmudecidas temblaron
en una noche
sin estrellas,
con el corazón destrozado.
Y el aire absorbió tu aroma,
frente a un olvido tardío
y esta poesía que hoy es oda,
conmovió el recuerdo perdido.
Y abrazas las horas del silencio
de una soledad desbordada,
donde la pregunta no existe
y la respuesta ha sido olvidada.
«La reflexión es aquello que abre un camino al pensamiento, el pensamiento es el camino que conduce a la reflexión; aquel camino libre que resplandece entre luces y sombras: la vida». Derechos de autor protegidos por ©Cedro. Sus comentarios serán aceptados tras pasar la supervisión del autor. Gracias. Nuria de Espinosa
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Llegáis tarde y yo...
Post participante en varios retos "Relatos de verano de Carme: mes de agosto. El banco mágico. Mural en Penelles - una fotografía de F...

Me ha encantado el poema, espero estés bien un abrazo
ResponderEliminarGracias Mis cosas, siento la tardanza, si estoy muchiiisimo mejor. Abrazos
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