Se estremeció. Su resignación al corto camino hacia la vejez persistía. Los párpados le pesaban como frías pesas de duro acero, aún así abrió los ojos y sonrió levemente.
Un largo día más-se dijo- y de nuevo la tristeza inundó su corazón
«La reflexión es aquello que abre un camino al pensamiento, el pensamiento es el camino que conduce a la reflexión; aquel camino libre que resplandece entre luces y sombras: la vida». Derechos de autor protegidos por ©Cedro. Sus comentarios serán aceptados tras pasar la supervisión del autor. Gracias. Nuria de Espinosa
Post participante en varios retos "Relatos de verano de Carme: mes de agosto. El banco mágico. Mural en Penelles - una fotografía de F...
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