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miércoles, 28 de septiembre de 2016

Su última navidad

Imagen tomada de internet






A diario, te miro en silencio en el trabajo. Me invade una desazón cada vez que te acercas. En la soledad de mis noches, mantengo tú imagen en mi mente y te amo en silencio. Está noche es la cena de navidad en la empresa. Por fin me siento con fuerzas, de hablarte, de explicarte, que llevo tres años amándote. Hoy vi tú mirada y ella te delataba. Sonreías con picardía y sin embargo, nunca hemos cruzado más que unas pocas palabras de trabajo. Siempre amándote en silencio, mirando como sonreías con el resto de compañeros… quemándome las entrañas de celos, al ver que ellos conseguían tu sonrisa y yo que tanto te amo, sufría por tu amor.


El deseo de mi cuerpo hacía el tuyo es agotador. Ni el agua fría consigue calmarme. Por las noches mi sueño es siempre el mismo, besándote, amándote, acariciándote, haciéndote el amor con tal pasión, que los reclamos de nuestra piel, me llegan a enloquecer. Y aún cuando despierto bañado en sudor, sigo sintiendo el aroma de tu piel, temblando por el placer soñado y deseándote cada día más. Pero hoy estoy tranquilo, soy feliz. Por fin está noche sabrás, cuánto te puedo amar, porque sé que tú me corresponderás.


—Jorge quieres entregarme ya esos folios, estás en las nubes ¿Qué narices te pasa hoy?


—Perdona me he distraído.


— ¿Otra vez pensando en Cristina? Cada año en navidad te sucede igual. Fue el destino quién la puso delante de aquel maldito autobús. Está muerta ¿cuándo piensas aceptarlo?


—Tienes razón, -contesto Jorge, con voz calmada— ya es hora de que pase página de este fatídico episodio de mi vida, toma el dossier que esperabas, y que tengas una feliz navidad, buenas noches Daniel.


—Buenas noches Jorge y feliz navidad.





Jorge se levanto y fue hasta el ascensor. Pulso el botón de llamada. Miró su reloj y murmuro… como no me dé prisa, llegará Cristina y el pavo no estará asado. El ascensor paró en la planta, Jorge entró sonriente y mientras las puertas se cerraban pensó en el regalo que llevaba en el maletín. Goma dos…este año será una navidad muy, pero que muy especial, se dijo sonriendo.