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jueves, 19 de enero de 2012

La melodía



Los temblores que tenía, le impedían mantener la firmeza en ambas manos. Suspiró y se miró de nuevo en el espejo. No podía distinguir entre quién fue y quién era en ese momento.
-¿Porqué me miras de esa forma? -Dijo señalando a su propia imagen, reflejada en el espejo.-
-¿No respondes, maldita zorra?-Continuó diciendo, cómo si pudiera obtener respuesta.-
Con dificultad, se encendió su cigarrillo de marihuana dando profundas caladas. La brisa que entraba por la ventana le resultaba reconfortante.
Al cabo de unos minutos, sus temblores empezaron a desaparecer. Sonrió aliviada al darse cuenta. Pero entonces la melodía de una canción penetró en su habitación a través de la ventana, obligándole a recordar tiempos remotos. Un escalofrío recorrió su cuerpo, haciendo que se estremeciera.
-Maldita sea.-Farfulló entre dientes.-
Se dejó caer sobre la cama, cubriéndose la cabeza con la almohada, intentando no escuchar la canción.
-¡No! esa no soy yo. -Gritó, mientras lanzaba la almohada contra el suelo.-
-No soy yo… -Insistió, dándole una fuerte calada a su cigarrillo.-
-Aquella mujer, fue alguien que ya falleció. –Dijo entre lágrimas.-