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lunes, 12 de diciembre de 2011

Seres malignos

A la una de la madrugada, la noche era de casi completa oscuridad, había estado todo el día lloviendo y el cielo estaba tan cubierto de nubes, que apenas se podía ver alguna estrella. Foley era un pueblo pequeño, de apenas dos mil habitantes, del sur de Inglaterra. Un pequeño pueblo, que sería recordado por el resto del país.

Eran rápidos, y se movían con sigilo. Cruzaron la calle amparándose en la oscuridad de la noche, buscando su primera víctima. Agazapados sobre la pared de una casa, se dirigieron silenciosos hacia la parte trasera.
Pierre era bombero y había tenido un día muy duro. Tuvieron que hacer varias salidas y achicar el agua de un par de garajes, que se habían inundado por la lluvia. Estaba escuchando las noticias locales, que narraban los sucesos del día. Se había preparado la cena, una tortilla y una ensalada y se sentó a cenar. Se hecho una copa de vino tinto y mientras daba un trago, seguía el noticiario.
De pronto se puso rígido y miró hacia la puerta, la mesa del salón estaba colocada de manera que la silla dónde se había sentado, daba justo enfrente de la puerta.
-Ha debido ser mi imaginación -pensó Pierre- me pareció como si una sombra pasase por delante de la puerta.
Dudó unos segundos mirando fijamente y sin más importancia se dispuso a seguir con su cena. Pero no tuvo tiempo ni de comerse el primer trozo de tortilla, cuándo se giró bruscamente…