CASA DEL LIBRO TU LIBRERÍA ONLINE

miércoles, 20 de julio de 2011

EL BOSQUE... CONTINUACIÓN


Sus fuertes manos le agarraron por detrás tapándole la boca. Claudia se resistía con todas sus fuerzas y consiguió arañarle en el rostro.
Él farfulló entre dientes, -maldita zorra-.
Pero ella seguía luchando por liberarse de las fuertes manos que la sujetaban. Haciendo un gran esfuerzo consiguió darle una patada en sus partes íntimas, él se llevó las manos en un gesto de dolor y Claudia no perdió la que creyó su última oportunidad, cogió una rama del suelo y sin dudarlo le asestó un gran golpe en la cabeza.
Salió corriendo lo más aprisa que sus piernas le permitían, corría y corría atrapada por el pánico sin atreverse a mirar atrás, temiendo que él la estuviera persiguiendo y el miedo paralizase su huída. Intentaba que las ramas que tropezaban contra su rostro, no frenaran su velocidad. Tan frenética era su escapada que no vio la rama que se cruzaba en el camino a la altura de sus pies tropezando sin remedio y cayendo colina abajo.
La caída fue tan brusca que termino golpeándose contra un árbol y quedando un poco aturdida. Reaccionó con rapidez, arrastrándose con sigilo entre las hojas de los arboles sin atreverse a levantarse. Observando en todas direcciones, intentando escuchar algún sonido que le indicase que su capturador estaba cerca, cuando vio un hueco bajo las raíces de un árbol. Parecía lo suficientemente hondo como para ocultarse en él.
Rápidamente se arrastro balo la enorme raíz y se introdujo dentro, el hueco tenía la suficiente cavidad para ocultarse en él. Se acurruco como un bebe cubriendo la pequeña entrada con las hojas de los árboles y agudizo sus oídos, rezando para que no la hubiese visto caer colina abajo.