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sábado, 26 de marzo de 2011

Entre cuatro paredes
donde no hay cárcel, ni carcelero,
tan solo…
el vacio y el silencio.
Las palabras perecieron contra el cristal,
la ilusión se la llevo el tiempo,
pero sé que mañana despertare
y solo habrá sido, un triste sueño.
Como un temporal enfurecido,
paso mi vida,
como un episodio extraño y su madriguera,
prevaleció en mí.
Pero sé, que mañana despertare
y de este sueño no me acordare.
Gritos que se pierden en el viento,
la alegria como una exhalación,
sin desafío, ni confusión…
emigro a otro lugar,
acompañada por el canto de los pájaros.
No hay patraña, solo palabras que dañan,
es difícil evadir, si aun lo intentas eludir.
pero sé, que mañana despertare,
y ni mi sueño recordare,
por fin…
seré una simple mujer.